sábado, 30 de marzo de 2013

JAVIER DIEZ CANSECO - por César Hildebrandt

Por : César Hildebrandt




Poco a poco, Javier Diez Canseco se está yendo. No es pena lo que siento. Es rabia. Las últimas apariciones públicas de este hombre mayúsculo tuvieron que ser destinadas a defenderse de las acusaciones vertidas por lo peor de la prensa derechista.

Y el congreso, donde la sífilis del fujimorismo sigue circulando, se atrevió a sancionarlo con 90 días de separación.

Para eso sumaron votos los hijos de Joy Way y Hermoza Ríos y los nacionalistas rencorosos que, siguiendo instrucciones de Nadine Heredia, hicieron matemáticamente posible la infamia.

El hombre que había entregado su vida a luchar contra la corrupción resultaba acusado por los hijos del pus que González Prada denunciara. Lo de siempre en el Perú: las heces mandatorias.

La derecha se vengaba. Los nacionalistas se vengaban. El fujimorismo se vengaba. Nadine Heredia era una gran vengadora.

Así es el Perú.

En esta revista hicimos una investigación prolija sobre las acusaciones aparecidas originalmente en el "Correo" de Aldo Mariátegui. Eran basura. Resultaba que no había nada consistente detrás de ellas. Nada sino veneno arácnido.

Esa era quizá la última condecoración simbólica que le faltaba a Javier Diez Canseco: ser lapidado por matones de la prensa, ser expulsado de un congreso mugriento.

¡Te lo merecías, Javier!

Nunca te elevaste tanto como cuando el odio te mordió. Nunca fuiste mejor que hace unos meses, defendiéndote de quienes querían tu asesinato mediático. Y era pura envidia, querido Javier. Tu vida les recordaba su miseria moral; tu elocuencia les recordaba sus silencios; tu capacidad de indignación ante las injusticias les recordaba sus complicidades y sus agachamientos.

Tantos años de decencia tenías que pagarlos. Porque en el Perú la decencia se paga. Y las chusmas conservadoras se encargan de esa cobranza. O te calumnian, o te empapelan, o te vocean en sus aquelarres a ver si así te embarran. Porque si todos se embarran, ya no hay barro.

Pudiste ser rico, Javier: abogadazo, jurisperito de multinacionales. Elegiste ser modesto. Y alegre. Porque a ti la cumbia te va bien y las chelas también y el goce puro del momento, de lo más bien. Pudiste ser Robespierre pero preferiste ser un hombre fiero con la palabra y amable -por lo general- con quienes no estaban a tu lado.

Y no estábamos a tu lado en muchos casos. Jamás pude entender por qué un hombre tan apegado a los fueros del libre albedrío avaló siempre la dictadura cubana, que para mí es el socialismo contado por George Orwell. O por qué tenías aliados tan falsos y esperanzas tan ingenuas.

Pero siempre hemos dicho y diremos que has sido un hombre ejemplar, coherente, indoblegable. Un hombre, en suma. Una lección viviente de armonía entre palabra y acto. Un extraño ejemplar en un país plagado de impostores.»



9 comentarios:

mirian zavaleta dijo...

César, no entenderás que es mejor tener una "dictadura cubana" que tiene 0% de desnutricion infantil y pobreza extrema, a tener una democracia peruana con 57% de pobreza extrema, en su mayoría niños. Porque eso es calidad humana, que solo JDC la tenía

Arturo Rondon dijo...

una gran pérdida para nuestro pais, un hombre que no dejó de luchar contra la corrupción y los negociados turbios de este gobierno y demas gobiernos que pasaron por el sillón de gobierno, y solo saciaron sus apetitos personales y de grupo tomando por asalto los fondos públicos del pais... DESCANSA EN PAZ JAVIER DIEZ CANSECO, tu serás ejemplo y guía para las generaciones venideras que buscan un país mejor...

Adalberto Fidel Arela Pocohuanca dijo...

Es necesario y legítimo señalar con nuestro índice a hombres como Javier, que llevaron a la par la prédica y la acción. Descansa en Paz y ilumina a las mentes con sentido de equidad.

Fredy dijo...

Como te hemos querido abogado de las cosas y situaciones imposibles, en este país querido pero lleno de caricaturas políticas y congresistas dañinos y convenencieros, solo un grande como tu permanecerá en nuestro recuerdo, superando de lejos la pobreza mental de tus adversarios, Descansa en paz Adalid de los pobres, sin importar tu credo Dios te ha hecho un lugar a su lado.

ARMANDO LEON dijo...

Armando León: Efectivamente, Javier Diez Canseco pasará a la historia como el jóven que renunció a la vida cómoda y fácil, pues provenía de una familia con recursos a, la vida de constante lucha por los menos favorecidos. Y como dice Hildebrandt, este tipo de personas ya son rara avis.-

ARMANDO LEON dijo...

Ha fallecido uno de los pocos hombres de izquierda que, no obstante haber podido elegir la vida cómoda, optó por la defensa de los menos favorecidos. Realmente un rara avis.-

José D. Núñez dijo...

Grande JDC. Uno de los pocos hombres coherentes y fiel a sus principios.
Saludos cordiales, Señor Hildebrandh.

pisciano heraldo dijo...

Felicitaciones a ambos, por ser hombres consecuentes con sus principios y lo más importante, son dos personalidades que ponen el punto de equilibrio crítico que pone a las posiciones extremistas; tanto de derecha e izquierda, que buscan sólo sus beneficios de partido, de grupo y personales, olvidándose de las necesidades fundamentales de una gran mayoría de peruanos que siempre se mantienen marginados y discriminados por los que mantienen el poder económico y el estatus en general en nuestro país.
Hombres honestos y transparentes como César Hildebrand y Javier Diez Canseco, representan a miles de milones de Césares y Javieres existentes en el mundo, no sólo en nuestro país, que buscan la justicia y la igualdad de oportunidades para todos, sin ninguna discriminación de ningún tipo. Muere uno, Javier, siguen de pie, los demás y seguirán.

firemann2kh dijo...

Un justo homenaje a un hombre ejemplar.
Javier, viviras por siempre en nuestros corazones.