lunes, 28 de marzo de 2011

El indultado


Nicolas Yerovi, polifacetico escritor nos recrea el momento politico domingo a domingo. Nicolas hombre muy alegre ,divertido,buen amigo , es exalumno de la promocion 1967 del colegio La salle y mes a mes se reune con sus compañeros indicando que las cosas que se aprendieron y los echos que se vivieron en años escolares son inolvidables

sábado, 26 de marzo de 2011

MATICES - SI USTED QUIERE EL INCENDIO,VOTE POR PPK



Por: César Hildebrandt



Si usted quiere, como querían los marxistas, agudizar las contradicciones del Perú y tensar sus conflictos hasta las cercanías del drama, sea coherente: vote por el estadounidense PPK

Con ello garantizará que el Convenio 169 de la OIT sea burlado, que el gas de Camisea no se le venda a los peruanos sino a mexicanos y chilenos (porque eso le conviene a los empleadores de PPK), que lo que queda del Perú sea rematado (incluyendo el agua po¬table y el Muelle Norte) y que, por último, nos convirtamos, frente a Washington, en una versión todavía más agachada que la del rampante Alvaro Uribe.
PPK no es peruano. Eso está muy bien. Henry Ford tampoco lo era. Ni Teddy Roosevelt. Pero ni Ford ni Roosevelt postularon a la presidencia del Perú.
PPK es un lobista sin escrúpulos, un rudo hombre de negocios que juega a ganador y que ya ha obteni-do bastante mezclando promiscuamente, desde sus posiciones de ministro y asesor de varios regímenes y de muchas empresas extranjeras, lo público y lo pri¬vado.
Es más: yo no sé si PPK es un estadounidense de veras. Lo que sí sé es que es un cosmopolita del billete. Si mañana hubiese guerra entre Estados Unidos y China, PPK se refugiaría en la sede del Banco Mundial. O en algún guarique centroamericano del FMI. O en el consulado polaco de Nueva York. Porque PPK no es el tío Sam. ¡Es papá Johns!
Y no necesito decir cuánto demoraría PPK en asilarse en la embajada de los Estados Unidos en Lima si el Perú entrase en conflicto con algún país vecino.
No está prohibido ser una omnívora piraña internacional. Lo que sí es de muy mal gusto es que alguien que no cree sino en el dinero nos venga a hablar de políticas de Estado y de justicia social.
Los chicos de las clases A/B no es que le hayan creído. Es que son tan anarquistas, tan nihilistas, tan computacionales y tan metaleros que no les importa que un extranjero voraz disfrazado de flautista los go¬bierne. Total, si muchos de sus padres se arrodillaron ante un ciudadano japonés, ¿por qué no PPK? Total, si el Perú sigue siendo una mina, una encomienda, un burdelito, un denuncio, un bosque por talar y mon¬tañas de oro que entregarle a los de afuera, ¿no es coherente votar por un exitosísimo despatriado con más de un pasaporte? ¿No es acaso PPK el hombre sin atributos morales que el cine ha hecho héroe y la tele paradigma? ¿No es bacán ser un Michael Douglas en Wall Street?
El problema es que una hipotética elección de PPK nos volverá a ese derechismo pradista que incubó el violentismo de los 60, el golpe izquierdista de los 70, la locura senderista de los 80.
N o es la primera vez que el mundo conoce de un periodo de bonanza. Entre 1950 y 1975 hubo, en líneas generales, una altísima tasa de crecimiento. Y el Perú no fue ajeno a este ciclo. El asunto es que ese cuarto de siglo no fue aprovechado para construir las bases de un Estado moderno y de una sociedad menos desequilibrada.
Hoy nos pasa lo mismo.
La prosperidad ha pasado como un bólido delante de las narices de millones de peruanos.
Durante este corrupto segundo gobierno de Gar¬cía, por ejemplo, ha ocurrido lo siguiente:
i)La participación de las remuneraciones en el Producto Bruto Interno bajó de 23,1% en el 2006 a 20,9% en el 2010.
2)EI ingreso per cápita -ese espejismo- aumentó en 24,4%, pero los salarios reales bajaron 6%.
Félix Jiménez nos ha recordado que el 77% de la Población Económicamente Activa está en servicios y comercio con sueldos promedíales de 650 soles y muy escasa productividad. Y nos ha subrayado que entre el 2006 y el 2010, mientras los García y los Cornejo se llenaban los bolsillos por segunda vez, salieron del país, como utilidades de las inversiones extranjeras, 37,000 millones de dólares. ¿Y cuánto entró de recur¬sos externos en ese mismo periodo? Pues diez mil mi¬llones de dólares menos de lo que se fue.
Para terminar de persuadimos, Jiménez se vale de esta pedagógica comparación: en el 2010 se expatriaron, como utilidades del ca¬pital foráneo, 8,900 millones de dólares, es decir 25 mil millones de soles, monto superior a los ingresos anuales de todos los pobres del Perú, los mismos que llegan a los 21 mil millones de soles.

García dice que crecemos. El problema es cómo.
Durante el régimen que terminará este julio las ex¬portaciones reales han aumentado 3,8% al año. Las importaciones, en cambio, han crecido a un ritmo anual de 16,6 %. ¿No era que somos una virtual po-tencia agroexportadora? No. No era así.
Hace un tiempo, invitado por la universidad Católica, vino el economista estadounidense Daní Rodrick, profesor asociado a Harvard a través de la escuela John Kennedy. Rodrick se encargó de recordarnos que no hay crecimiento veraz y sostenido -es decir, desarrollo- sino hay un proceso sin pausa de incremento dé la productividad, crecimiento de la demanda interna e industrialización.
Eso supone aquello que aterroriza a los neanderthal del liberalismo que han monopolizado la agenda política peruana: concertación entre el Estado y los privados y, en algunos casos, sí, no se horroricen: planificación. Como en Corea del Sur o Singapur.
Pero no es posible concertar si el capital nacional es cada día menos significativo. En 1950 el capital extran¬jero en el Perú representaba, como porcentaje en la generación del PBI, el 10 por ciento. En 1968, cuando los militares nasseristas irrumpieron en la escena ya era del 22%. Después de Fujimori, en el 2000, esa cifra llegó a 29%. Y en el 2007, con García en la plenitud de su política, alcanzamos el 34,5% de capital externo respecto del PBI.
Por eso -y por muchas otras cosas- es que en todas las encuestas realizadas sobre el tema de la situación económica, más del 70 por ciento de los consultados (el 73,9% en la más reciente) solicita que el modelo cambie. Eso es lo que calla la prensa conservadora y su falange de voces adjuntas.
Hay un malestar extendido en el Perú. Que la prensa lo silencie no significa que no exista. Ese desasosiego tiene que ver con las desigualdades, con la ceguera de la clase política, con las exclusiones, con la corrupción impune. Hay un gran banquete, pero hay millones que lo miran, con rabia, detrás de una alambrada. Si usted no quiere uno sino varios baguas, una pradera de hierba seca y una chispa en el Vrae, un des¬contento que radicalice las protestas y haga ingobernable el país, no lo dude: vote por PPK. SI usted quiere otro 5 de abril, vote por quien hará imposible vivir en democracia. Y si usted es de quienes están pensando que necesita un PPK que incendie la pradera para justificar una nueva dictadura, pues lo felicito: va en el camino correcto.
Y si yo fuera Abimael Guzmán me estaría frotando las manos.

domingo, 20 de marzo de 2011

VISITANDO CARAL


Hace tiempo deseabamos visitar esta enigmatica ciudad.Es que Caral que lleva el nombre de un poblado cerca es la mas antigua civilización d America. Enclavada en el valle del rio supe y dentro de un paraje arido,seco e inhospito es que vivierosn sus pobladores.De acuerdo a la información recibida hay aun mucho por descubir. M quede asombrado al pensar en como vivieron esos antiguos pobladores .No hay vestigios de ceramica ni otros objetos salvo algunas hechas de hueso. Las explicaciones, como en todo lo arqueologico ,son basadoas en indicios y que aun no estan totalmente claras.Si es lobale la noble labor de los equipos de arqueologos peruanos que viven en situaciones dificles en aras de seguir descubriendo y trabajando lo que es su pasión.
Un viaje singular que nos dejo la miel en el cerebro porque hay mucho por preguntar y concocer. Al final terminamos en la albufera de Medio Mundo un oasis en la arena y ver las olas del mar de supe que por esos dias estaban agitadas.

la información completa de Caral la ven en

http://www.caralperu.gob.pe/


los videitos que tome en :

http://www.youtube.com/watch?v=yuMxZzIMKJ4


http://www.youtube.com/watch?v=c3O9yHZTuCE



las fotos estan en :

https://cid-0b84028c83d3bb9e.photos.live.com/browse.aspx/2011%20VISITANDO%20CARAL?nl=1&uc=131

sábado, 12 de marzo de 2011

MATICES-LA MUERTE DE DIEZ CANSECO


Por Cesar Hildebrandt
Qué pensaríamos de un país que tiene entre sus candidatos a la presidencia de la república a un hombre como Humberto Pinazo Bella?
Si fuéramos benévolos diríamos que es un país pin¬toresco, endemoniadamente cómico y levemente bárbaro.
Si no fuéramos benévolos pensaríamos en la metáfora de un país que ha sufrido un ataque de apoplejía, un país decadente en el que la meritocracia no existe, los filtros no funcionan, la democracia es una turba que chilla.
Pues eso es lo que pensé al escuchar a Pinazo Bella mientras farfullaba estupideces en el viejo local del diario El Comercio.
No fue el único en decir estupideces, por supuesto. Pero su lenguaje, que habría pasmado a Darwin y quizá evitado la for¬mulación de la teoría evolutiva, revelaba un ciertoy asombroso estadio prehistórico, una condición casi previa al lenguaje articulado y al pensamiento abstracto.
¿Es cruel decir esto?
Sí. Pero es más cruel el país que catapulta a un Pinazo a la máxima aspiración de la democracia.
¿Qué hemos hecho tras 190 años dé república?
¿En cuántas cosas hemos tenido que fracasar para que las elecciones sean lo que sony el congreso sea lo que esy un señor como Pinazo aparezca entre quienes quieren gobernarnos?
En primer lugar, hemos fracasado como sociedad. Nos ha derrotado la falta de valores. O, si usted lo quiere, el éxito del antivalor.
Pinazo es la cima de una montaña construida a lo largo de siglos de debilidad. El sobrestimado imperio inca, que apenas tuvo 150 años de vigencia, fue derrotado en unas cuantas sema¬nas. En trescientos años de dominio español apenas hubo tres levantamientos dignos de tomarse en cuenta. Y cuando llegó para América la horádela separación.la monárquica, borbónica, repantigada y rentista Lima fue el centro de la resistencia virreinal.
Y, sin embargo, nos mintieron. Una teocracia mediocre (la inca) nos fue presentada como el paraíso perdido. La verdad es que si el Perú albergó alguna vez prodigios culturales y aven¬turas artísticas de valor universal fue cuando florecieron, en distintas etapas, Chavín, Paracas,Nazca, Moche,Tiahuanaco. Si esas culturas hubiesen durado, un fermento extraordinario y plural habría tejido la trama de una utopía peruana parecida al federalismo.
Pero en vez de utopías tuvimos a falsos marqueses con escla¬vos negros y amantes cimarronas, primero a caudillos militares sin escrúpulos, después, y al civilismo encomendero y perdedor casi siempre.
De modo que no somos la Venecia de la fusión. Como quieren proclamar los ridículos. No somos un mediano país que está saliendo del subdesarrollo. No somos la envidia de nuestros vecinos. Volvemos a ser el país de la bonanza para unos cuantos.
Y seguimos siendo el país que no invirtió en educación. que sacrificó las instituciones y que ahora paga.de mil maneras, el pecado de esa soberbia sin sustento que parece ser su característica.
Pues bien, en este país de pendejos y robos que se festejan, de canallas que la gente aplaude, de coimeros con licencia de congresistas, de jueces podridos, de periódicos que ensuciarían el pescado,de leyes que se burlan y sobre ganancias que no pagan impuestos, digo, en este país que amamos y que nos atormenta, quizá Pinazo sea un mal menor y anecdótico.
Pero no es el único. Escuchar al lobista estadounidense hablar como si el Perú le importase, la verdad lo conmoviera, la buena fe lo llamase, es de vomitar. Y ver que desde palacio de gobierno, donde vuelven a habitar ladrones, se esgrimen facturas de excesos alcohó¬licos como todo argumento, es de vomitar. Y ver a la señora Keiko haciéndose la mosquita muerta, es de vomitar dos veces. Por eso alguna vez dije que la política peruana podía no conducirte al progreso pero sí al inodoro. Y ahora viene lo más doloroso de esta columna. Durante años he admirado a Javier Diez Canseco. Su ter¬quedad, su desapego por lo material, su coherencia, el carácter marxista y misionero de su ¡zquierdismo elocuente, me hacían fácil quererlo.
De pronto, en estos días, avisado por amigos que no salían de su asombro, he sintonizado el canal de los Schutz -el padre, el hijo y el espíritu santo de Cipriani-y he visto a Javier hacien¬do de director de cámaras de un noticiero fingido, actuando al
lado de Jorge de! Castillo,Cenaida Uribe,Luisa Maria Cuculiza, Renzo Reggiardo ¿Porqué,querido Javierterminar asi una biografía impecable?
¿Por qué hacer de tonto en el canal que sólo aspira a que Keiko Fujimori gane las elecciones, el canal que se dirige desde Suiza y se nutre de la plata negra que alguna vez se sacó del SIN en maletines deportivos?
AI día siguiente leí una columna donde Fernando Vivas, el cadáver más exquisito en el cementerio de reputaciones del Perú. decía que ese comercial testaba muy bien, que era una manera práctica de obtener publicidad gratuitamente y que nadie debía hacer caso a las críticas de los aguafiestas puritanos. O algo así.
Bueno, pensé: si Vivas dice que estás bien lo primero que tienes que hacer es pellizcarte para ver si no se trata de una pesadilla. Si no se trata de un mal sueño, entonces quiere decir que es altamente probable que hayas metido la pata. Porque Fernando ha pasado de la contestación a la comodidad de no hacerse preguntas.de la rebeldía a la jubilación precoz ,de una cierta ira a una relación promiscua con lo que pueda suceder. Así es el éxito.
Pero volviendo a Ja¬vier: ¿Era necesario ha¬cer de comediante en el canal de los Schutz para asegurarse un asiento en el próximo Congreso, asiento que, en mi opi¬nión, se habría ganado sin contraer ninguna infección y tan sólo re¬cordando tantos años de parlamentario fiscalizador. decente y muchas veces decisivo para las buenas causas?
Viendo a Javier ponchando cámaras, diciendo lísuritas que un pitido silenciaba, con los audífonos puestos, lo comprobé, lo volvía saber aparte del país en que nacimos, el Perú es un lento contagio. Nuestro país tiene la paciencia mineral que se requiere para erosionar a las personalidades más fuertes, igualar hacia abajo, fomentar el suicidio moral o intelectual, perseguir las singularidades, doblegar. La guerra que el Perú nunca perderá será la que siempre libre en contra de sus mejores hijos.
¿No fue Macera, el gran Macera, el que apareció alguna vez, en busca de un asiento congresal, contoneándose con el baile del Chino junto a Rossy War?
Pero yo no me sentía próximo a Macera. De modo que lo que hizo me escandalizó pero no me dolió. Ahora sí estoy dolido. Y no sé a quién darle el pésame. Porque, de algún modo, el Javier que yo conocí se me ha muerto como del rayo.

sábado, 5 de marzo de 2011

POR QUE NO SE SI AL FINAL VOTARE




Por : Cesar Hildebrandt


Tengo ganas de votar. Pero tengo un problema: carezco de candidato y no me gusta hacer cola para terminar votando en blanco.

Alejandro Toledo va primero. Admito que To¬ledo despierta muchos entusiasmos, que no hizo un mal gobierno, pero dudo de que tenga en la cabeza la idea de algún cambio, el interés por darle un giro a este proceso de crecimiento sin desarrollo,de riqueza (siempre amenazada por los vaivenes internacionales) sin integración. ¿O es que no estamos viendo lo de Madre de Dios?
Alejandro Toledo propuso-lo recuerdo perfectamente-construir el segundo piso del edificiofujimorista (digamos que García se ha encargado de los ductos, los sanitarios y los acabados). Y creo que ahora, con gusto, Toledo levantaría un penthouse decorado por las siempre agradecidas "fuerzas vivas".
Toledo es un magnífico candidato, pero, al final de cuen¬tas, es un agente del orden. Y contra lo que la mayoría cree, estoy convencido, absolutamente convencido de que este orden, el natívo y el mundial.es inacep¬table.
La verdad es que no sé quién es To¬ledo. No me refiero a sus fiebres per¬sonales. Aludo a esa teatralidad que lo aqueja y que hace imposible, muchas veces, saber si lo que dice lo está dicien¬do forzado por las circunstancias o por¬que cree que es la verdad. ¿Creerá, por ejemplo, que con la guerra civil en Libia y el petróleo a 125 dólares el barril será posible rebajar (o mantener siquiera) el precio de los alimentos? ¿No hubiera sido mejor lanzar un programa de emer¬gencia para la desatendida agricultura nacional? Pero, claro, eso requeriría, en¬tre otras cosas, una banca de fomento que los liberales han desterrado del léxico de nuestra clase política. Y Toledo es, en materia de mercado, un ortodoxo.

Hablar de Castañeda es referirse a un alcalde que cree que el cemento habla, el hormigón perora y las escaleras baten palmas. Si eso fuera cier¬to, el general Manuel Odría habría ganado las elecciones de 1962.
No, doctor Castañeda: no es suficiente haber hecho algu¬nas cosas importantes por Lima. Lo importante sería tener un programa. Y usted, sinceramente, no lo tiene. O lo ha perdido o nunca se lo hicieron.
Es injusto decir que Castañeda es mudo. Lo certero sería Decir que no tiene casi nada que decir. Y cuando dice algo, dispara un lugar común, le rinde homenaje a la simpleza.Se atraganta de bilis. Sus idiotas publicistas le dijeron que no necesitaba de visiones macro ni de ideas fuerza, que bastaba con vender su éxito metropolitano. Que él. en persona. era el producto. Y también le dijeron que los hospitales de solida¬ridad regados en todo el Perú funcionarían como agentes de propaganda.
Si Castañeda fuera un espléndido orador, un repentista afortunado, hasta podría uno olvidar su orfandad de ideas y divertirse un poco. Pero no: aburre sin hablar y dice que lo que quiere es gerenciar al Perú.
Pero, hombre: se puede gerenciar Apple. Toyota o Nestlé. El Perú no necesita que lo gerencien sino, en muchos sen-tidos, que lo creen, que lo construyan, que lo junten. Y eso no se hace con espíritu de contable o de administrador sino con vuelos de estadista.

Al señor Alberto Fuji¬mori, que candidatea desde la DIROES, a través de su hija no le voy a decir lo que de él pienso porque sería innecesario y desconsiderado. Y al señor Montesinos, que finge estar en guerra con la hija de su jefe tampoco le voy a decir lo que se merece. Lo que sí es necesario subrayar es que el 20 por dente de los votos de Fujimori (Alberto) no representa misterio alguno: son herencia del paternalismo, de la pobreza agradecida de aquello que se expresa, cual cagarruta,en el blanco papel de las encuestas: no importa que robe si hace cosas. Esa frase -de manada y no de ciudadanos. Esa frase viene de la barbarie de la que no hemos salido. Esa frase es una de nuestras grandes derrotas.
En todo caso, allí está el señor Fujimori esperando que su títere consanguíneo llegue al poder para que el Perú sea otra vez, aquel páramo donde las sucias comisiones por los Migs volaban mejor que los propios aviones y no había institución que no hubiese sido tocada por la podre. Si ocurriese --posibilidad remota, la cuarta elección de Alberto Fujimori pondrá al país-pueden estar seguros-en un trance no se si egipcio o tunecino, pero, de cualquier modo, de pronóstico reservado. Y la derecha parasitaria que aspira al retorno de Alberto Fujimori debería pensarlo dos veces.

Mirado desde lejos, Ollanta Húmala es la iz¬quierda que los marxístas, casi siempre rígi¬dos, temen, que la derecha saboteará y que el pueblo no parece entender demasiado. Mirado de cerca, Húmala es una versión censurada de sí mismo. Digamos que en el 2006 apareció un libro que a muchos les gustó porque tenía fibra, desgarro, verdades de a puño. Cinco años después, el autor, arrepentido, pone en los escaparates esta edición corregida disminuida. La prosa se ha limpiado, las temeridades se han borrado, los ajos y cebollas han desaparecido. Y lo que es más importante: la trama ha dado un sutil giro. Una neblina de medianía, una grisura amable lo cubre todo. Ya no hay guerras sino escara¬muzas, ni iras sino molestias, ni refundacíones sino alargues. Lo que queda es, entonces, un Rodríguez Zapatero pero en la España de la posguerra y el estraperlo. Alguien convenció a Húmala de que lo importante no era mantener las ideas sino crecer en las encuestas. Con esa lógica, Lincoln habría tenido que aceptar un sur esclavista. Un Húmala suavizado hasta ser romo no garantiza, además, el éxito. Lo que garantiza es que los lec¬tores de Correo sentirán un gran alivio.

¿Y lo demás? Pues lo demás no existe. Ni siquiera existe aquel lobista norteamericano y sinvergüenza que quiere seguir haciendo de las suyas y que ganará en las mesas de Eisha y La Planicie.

De modo que estoy en estos apuros.
La verdad es que esta es la elección más triste y pobre de ideas de todas las que he visto en el Perú.
Como si la política peruana se empobreciera en relación inversa al precio del oro que se extrae en Cajamarca.
De modo que no sé qué haré ese domingo donde, en el fondo, no se decide nada. Porque Toledo, Castañeda y Fuji¬mori podrían ser uno solo.
Y el Congreso que se elija en primera vuelta será un archi¬piélago filipino de síglas y vanidades, tan fragmentado como lo están el Apra y el PPC en sus respectivas crisis terminales.
De modo que lo único que es cierto es que nos esperan tiempos difíciles.
Y a mí me da grima votar.