Aló, sí… ¿Quién habla?
-De El Comercio, Alfredo.
-Ah… Hola, ¿qué tal, qué novedades?
-Acaba de llegar la carta de Santillán. Parece que es la respuesta al artículo que publicamos el miércoles. -me decía el redactor Jefe de la página de Deportes.
-Me voy al toque a recogerla.
-Esta es la carta de Santillán.
Ya en El Comercio, me entregaron un sobre manila, grande y recortado a tamaño carta, identificación clara de un posible ahorro en el mismo.
-Gracias gordito, la veo más tarde. –Le contesté, con el mayor deseo de hacer al “vesre” y al “toque” abrir y leer parte de nuestra vida en la modestia y grandeza de su interior. Hasta ese momento, aparecía tan solo una letra en el sobre, corrida hacia la derecha, echada bien, e identificando un estilo clásico, de los “viejos queridos”... mi padre escribía así.
Comencé a leer, ya dentro del carro, que lo había dejado en la cochera, poco después de haber cancelado los dos mil Intis por la hora.
En la soledad de mis memorias de los años, tres, en el recuerdo de haber sido una “bestia”, ya algo menos, debido a… la reforma de la vida para bien, sentí lo que probablemente alguno de ustedes o quizás todos puedan ser propensos. Un viaje en el viejo recuerdo de nuestro querido maestro.
El sobre traía una foto de él con sus nietos y premios recibidos a través de su larga labor en la docencia y donde resaltaban aquellos con el escudo del CMLP... la 16 estuvo cuando se necesitó y lo estará.
En el sentimiento de ese ayer, ahora, les presento la carta de respuesta de quien nos desaprobó, no tantas veces… Me permití ponerle ese título porque así lo sentí…
Del maestro, con cariño
Estimado Alfredo:
Con el Inti ya muy alto en el cielo (en contraste con el Inti moneda, cada día más bajo) Flavio Vega Villanueva, más hermano que amigo, por teléfono, me dijo: Compadre, Humberto, compra el Comercio de hoy miércoles 20. Lo compré, una sorpresa más, de 1988, pero muy grata, no negativa como la del 8. Se trataba de una hermosa carta tuya en la revista DEPORTE TOTAL, suplemento del sesquicentenario decano de la prensa peruana. Aparezco sonriente y joven en una foto que no sé en dónde diste con ella. Leí lentamente con la exigencia de mis ojos cansados. Sin autorización comenzaron a deslizarse lagrimones sobre mi rostro enjuto y cargado de arrugas por el tiempo. Me dije: Serénate, Humberto, y como buen ex rosacruz me serené.
Nuestro Colegio Militar Leoncio Prado –tuyo, como cadete y mío, como docente– con apenas cuarenta y cuatro años de vida, es ya famosísimo.
¡Que promociones tan brillantes ha brindado a la Patria. No hay rama del saber humano donde no hayan destacados leonciopradinos! Te presento a los que buenamente los recuerdo. Tú conoces a muchos.
Aquí tienes mi lista: Scorza, Alvarado Contreras, Arana Sialer, Vargas Llosa, Praeli, Soria Dongo, Goldenberg I, Castro de los Ríos, Chumpitaz, Deza. Hamann, Mac Lean Ugarteche, Miró Quesada, Aspillada, González Orbegoso, Marchand, Nieto, Maraví, Vega Bello, Vega Llona, Malpica C., Díaz Orihuela J., Larco Cox G., Saberbein V., San Martín, Ruiz Figueroa, Amiel, Alva Castro, Orrego, Olivos W., Tomasini, Torres Vallejo J., Nilo Espinoza, Indacochea, Noel Moral, Lombardi, Díaz Bravo, Alva Orlandini, Montalbetti, Chang, Bolognesi, Naranjo, Guevara, Abugattas, Altamirano, Hildebrandt C., Muller, Huerta Iván, Portuondo, Salinas Sedó, Pozzi Scot, Manucci, Meza Cuadra, Garavito, Silva Santisteban, etc.
La llama leonciopradina la prendió su primer Director. El Gral. José del Carmen Marín Arista, con el lema: “disciplina, moralidad y trabajo”. Esa llama ha iluminado y seguirá iluminando el paso de las brillantes promociones leonciopradinas por los caminos de la vida.
Un secreto que solo lo revelé a Manuel Scorza, con quien dialogaba continuamente.
En 1928 me gradué como maestro primario en el Instituido Pedagógico Nacional. En 1937 ingresé en la vieja Universidad de San Marcos. En 1941 después de haber cursado mis estudios de Historia y Geografía egresé.
Tuve como catedráticos a quienes denomino LOS CUATRO ASES DE LA HISTORIA DEL PERU: Julio C. Tello, Luís Valcárcel, Raúl Porras Barrenechea y Jorge Basadre.
Cuando a Scorza le referí como pasé a enseñar Lenguaje y Literatura, obligadamente por las circunstancias, él me dijo: Poderoso señor es el dinero. Mi respuesta: más poderosa, señor, es el hambre. El sueño de Scorza era ser marino. Le falló la vista. La marina perdió un marino, pero la Humanidad ganó un excelso novelista.
Dices que era yo severo. En verdad los severos éramos tres: Herman Buse de la Guerra, Flavio Vega Villanueva y H.S.A. Un día que el azar nos congregó un grupo de cadetes, escondido no sé dónde, nos grito a voz en cuello: ¡monstruos!
No sé si fue compañero tuyo el hijo de un ministro, a quien le apliqué un CERO por no haberme presentado el cuaderno de las “Veintisiete Composiciones”. Se agitó el ambiente. Amenazas. El epílogo: me llamó el ministro: muy bien, profesor, así deberían proceder los demás profesores para enderezar a mi hijo zángano.
“Arriba Alianza”. Sí, Alfredo, en 1928, en el viejo estadio de madera, vi, por primera vez, a los negros del Alianza. Me encandilé con el juego alegre, pícaro, quimboso de Villanueva, Neira, Cochoy, Montellanos, Valdivieso, Morales, García… parecía un juego de ballet (voz no registrada en el Dic. De la R.A.; tampoco valet) negro, sin cánones.
Me hice aliancista para siempre. Actualmente poseo siete asientos de socio (occidente). A tus órdenes.
Los negros del Alianza siempre fueron íntimos, mosqueteros del fútbol: uno para todos y todos para uno. Por eso, el equipo de Caíco, en dolorosa tragedia, se fue íntegro a la Eternidad. Pero los negros son Ave Fénix. De las cenizas está renaciendo con amor y coraje el nuevo Alianza. Mi catedrático don Jorge Basadre también fue aliancista. Se deleitaba con el juego mágico de Perico León.
Vagabundo del deporte. Fui espectador de tres olimpiadas (60, 64 y 68) de tres mundiales de fútbol 62, 66 y 70. El deceso de mi señora Doña Dacia Hoyos Contreras (1975) hundió mi hogar y sepultó mi espíritu andariego, Ojalá que la promesa del primogénito, médico (USA) se cumpla: Seúl.
Mi señora solía decirme: “Cuando uno es bueno, no hay mal que por bien no venga”.
Probado el dicho una y otra vez. En esta oportunidad los de las cuatro malcriados del Ministerio de Economía. Fue generoso motivo para afectos, abrazos, homenajes, cartas para este tu viejo maestro y también colega en la Escuela Naval con Mauro Mina, salúdalo.
Gracias, Alfredo por tu generosa carta, con un fuerte abrazo de este viejo que aún esta en el valle. Sólo Dios sabe hasta cuándo.
Humberto Santillán Arista
L.E. 06679494
2 comentarios:
Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!
華麗夢想,
夢世界,
酒店經紀,
酒店工作,
酒店上班,
酒店打工,
禮服酒店,
禮服公關,
酒店領檯,
華麗夢想,
夢世界,
酒店經紀,
酒店工作,
酒店上班,
酒店打工,
禮服酒店,
禮服公關,
酒店領檯,
華麗夢想,
夢世界,
酒店經紀,
酒店工作,
酒店上班,
酒店打工,
禮服酒店,
禮服公關,
酒店領檯,
華麗夢想,
夢世界,
Publicar un comentario en la entrada