El Imaginaria
Este rincòn sirve para volcar inquietudes de nuestra vida diaria, mostrar articulos de diversos autores sobre nuestra realidad y recibir sus importantes opiniones.Estaremos atentos a todo como lo haciamos en nuestros turnos de imaginaria cuando eramos cadetes del Colegio Militar Leoncio Prado . Pepelucho
jueves, 16 de mayo de 2013
Entrevista a Cesar Hildebrandt por Glatzer Tuesta
Entrevista a Cesar por Glatzer Tuesta sobre temas de actualidad
martes, 14 de mayo de 2013
ESTA ES MI TRISTEZA
Por : César Hildebrandt
Se murió tal como estaba anunciado: discreta y dignamente. Y días antes de morir escribió sobre el dolor de los pacientes pobres que no tienen cómo pagarse la morfina. Todo un señor. Y su familia, qué digna. Qué dignidad la de Liliana. Rechazó las flores de la inmundicia congresal.
Una rata chilló embistiéndolo póstumamente. ¿Qué importa? Las ratas chillan y amenazan. Es su naturaleza. Y como Dios no existe, no se redimirán (las ratas, digo).
No fui al entierro. Odio los entierros y espero estar apenas en el mío. Pero odio más los entierros convertidos en mítines lacrimógenos, en sucedáneos de la inmortalidad, en fervores partidarios. Nadie debería sentirse dueño de un cadáver porque un cadáver sólo le pertenece a la muerte.
Y Javier Diez Canseco no estaba allí en ese ataúd, reducido por el cáncer y contraído por la perra agonía que tuvo que padecer. Diez Canseco ya era historia y lo que había que hacer era recordarlo en la plenitud de su ira santa, cuando investigaba a los presidentes ladrones y asesinos y salía a la tele a denunciarlos.
Odio los aprovechamientos y en los funerales de personas como Diez Canseco hay, aparte del pueblo legítimamente doliente, muchos resucitados por el oportunismo mortuorio. ¿Cuánta de la gente que hizo guardia alrededor del cajón de Diez Canseco se pronunció cuando fue acusado injustamente de haber presentado un proyecto de ley presuntamente contaminado por un conflicto de interés que no era tal?
Pero allí estaban las lloronas y los teatralmente emocionados. Para recordarnos que hasta la muerte de un tipo excepcional debe ser, en estos tiempos, un espectáculo de luces y sonidos.
Pude ir a visitarlo cuando estaba ya muy mal. No tuve el valor de verlo devorado por la enfermedad. Prefería recordarlo cuando comimos algo la última vez que nos vimos. Opté por recordar que todos mis programas de entrevistas en la TV incurrieron en un truco cabalístico: la primera entrevista siempre tenía que ser con Javier Diez Canseco. Así fue desde aquel ciclo cumplido en "Buenos días, Perú" (a pesar del disgusto visible de Genaro Delgado Parker).
Me dijeron que mandara una corona de flores. Tampoco quise. Me pregunté qué habría pensado el ateo y materialista Diez Canseco de un simbolismo nacido en tiempos remotos para que el aroma floral tapara el olor a podrido de los cadáveres expuestos durante varios días. No quería, además, competir con los centros, los ramos, las cruces de todos aquellos que querían su cupo en la lástima y convirtieron algo que debía ser rápido y sobrio en un jardín botánico con acompañamiento de caras laboriosamente fruncidas.
Mi tristeza no necesita de claveles ni de rosas blancas o rojas. Es la tristeza de alguien que sabe que se ha ido un hombre sin reemplazo. Un hombre limpio al que las ratas mordieron siempre. Un hombre al que el peor Congreso de los últimos años castigó sin pruebas y como escarmiento por haber denunciado la traición de Húmala. Que la señora Nadine asuma lo suyo en todo este desagradable asunto. Y que Marisol Espinoza le explique a su conciencia cómo se puede caer tan bajo.
Cuando Mariátegui se murió a los 36 años el socialismo peruano enviudo. Cuando el estalinismo ocupó el lugar de Mariátegui, el socialismo peruano pasó a manos de un tío desalmado que lo metió en aquel orfelinato intelectual administrado por los Ravines y los Del Prado. Cuando Alfonso Barrantes falleció en el 2000, la llamada Izquierda Unida era un club fracasado de socialdemócratas fácti-cos que hablaban como Robespierre pero actuaban en el corazón del sistema de dominación conservadora.
La muerte de Diez Canseco sí es un golpe. No hay a la vista quien haga el milagro de que lo extrañemos menos. Y quizá sea el momento de que la izquierda -o lo que quede de ella- vuelva a pensar, como un homenaje a tan decisiva muerte, en su papel y en sus deberes.
Porque todos dicen que la izquierda peruana es una necesidad pero nadie dice que requiere ser refundada. Y la primera exigencia será la de aceptar que la derecha peruana es sólo una franquicia y que el imperialismo ya no es sólo norteamericano sino paneuro-peo y ha obtenido victorias colosales en el manejo de la agenda mundial, en la instauración de un pensamiento único, en la imposición de una "sensatez" global que condena las herejías al destierro mediático y a la muerte por inanición.
Eso es: una izquierda que piense que el escenario de lucha es el mundo. Y que el planeta está con ella. Y que el modelo de desarrollo en el que creemos galopar es insostenible.
Pero no hay líderes para eso. Hay buena fe y grisura. Y acomodos. Y demasiada ignorancia.
Pensar que el Movadef es la izquierda juvenil en elPerú es como para po¬nerse a llorar. Es como poner junto al féretro de Diez Canseco el sarcófago del marxismo mutante de Sendero
Y Javier se ha largado en medio de la incomprensión y la ruindad de la política peruana. Pero en medio tam¬bién del silencio de una izquierda orgánicamente inexistente.
Javier no era un doctor angélico ni quería serlo. No era el Santo Tomás del proletariado. Era un marxista jesuítico que cometió -cómo no- algunos errores humanísimos. Destaco dos (sólo para que no digan que esta nota es la beatificación de un no creyente): el apoyo a Fujimori en 1990 -siguiendo una campaña impulsada por el diario "La República"- y su in-capacidad reiterada de condenar la sa¬trapía dinástica de Cuba, ese remedo en guayabera del sueño marxista.
Pero esos errores, que muchas veces produjeron asperezas en nuestros diálogos, no le quitan nada a una bio¬grafía intrínsecamente sin manchas.
El mundo en el que el joven Diez Canseco libró sus primeras batallas ha desaparecido. La burocratización militarizada del comunismo que devoraba a sus propios hijos es un capítulo cerrado. Se cayó el muro, se cayó la URSS, se cayeron Europa del Este y su mortaja moscovita (en realidad ya se habían caído en 1968, cuando Checoslovaquia fue invadida y aquí el comunismo bancado por el Kremlin se calló en todos los idiomas).
Pero nada ha mejorado sustantivamente. Como dijo Octavio Paz, las respuestas eran malas pero las preguntas subsisten. Y ahora un mundo repulsivamente unipolar, una derecha estúpida entronizada gracias al control mental que ejerce con sus medios, una nueva religión del egoísmo analfabeto son nuevos retos a escala planetaria. Pensar, por ejemplo, que Nicolás Maduro es parte del socialismo del futuro es un error tan grande cómo creer que la señora Kirchner es aliada de las causas populares. El socialismo no puede resignarse de esa manera.
Y necesitaríamos varios Mariáteguis, cientos de Javieres, miles de criollos gramscianos para enfrentar tamaño desafío.
Esta es mi tristeza.
lunes, 13 de mayo de 2013
El hombre que quería "despapelizar" la justicia
Enrique Mendoza, vocal supremo, presidente del Poder Judicial, ex presidente del Jurado Nacional de Elecciones y ex jefe de la OCMA.

Por Rosa María Palacios
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| Magistrado Enrique Mendoza |
Enrique Mendoza, abogado formado en la Pontificia Universidad Católica del Perú, ejerció en la práctica privada luego de egresar en los años setenta. Más tarde viajó a Piura a hacerse cargo del patrimonio familiar. En 1995, en su tierra natal, decide postular para juez de primera instancia logrando su ingreso a la magistratura. En una carrera muy veloz para los estándares judiciales llega a ser vocal de la Corte Suprema en solo seis años. Se hizo conocido por su labor en el JNE y la OCMA. No era el favorito para ser Presidente del Poder Judicial. Ni siquiera era candidato, pero con sorpresa sus pares resolvieron sus controversias eligiéndolo a él hace 120 días. Amigo de la estadística, quiere indicadores para todo y cree que no puede gestionar lo que no se puede medir. Parece que hay nuevos aires en el Poder Judicial. Esperemos ver pronto los cambios.
¿Qué puede hacer el Presidente del Poder Judicial frente a sentencias que son escandalosas?
La selección es la piedra fundamental en cualquier organización. Si le preguntas al rector de Harvard cuál es el secreto de su gran reputación no dirá que sólo estudiar mucho. Eso sucede en otras universidades. El secreto está en la selección al momento del ingreso. Nosotros en el Poder Judicial tenemos una selección más o menos escrupulosa recién hace 9 ó 10 años. Hoy se presentan 1500 abogados, se seleccionan 100 y de esos ocuparán una plaza 5 o 6. El CNM conduce este proceso y aun con problemas, hoy, los jueces nuevos son muy buenos en su especialidad. Aun así, de vez en cuando se pasa alguien que no debió entrar. Hemos tenido un juez esquizofrénico, al que no se le notó nunca porque estaba bien medicado, hasta que un día no se medicó e hizo un destrozo.
¿Cuántos jueces hay en el Perú?
Hay 2680 jueces que producen 5100 sentencias y autos al día.
¿Le pueden tocar un 1% de jueces malos? ¿Digamos, 26 jueces malos?
Así es. Esas son las excepciones a la regla. En el caso de estas sentencias escandalosas, en realidad, yo siempre cifro mi esperanza en la segunda instancia.
¿La apelación es la vacuna frente a la sentencia arbitraria? El problema es que los plazos de apelación suelen ser muy lentos y eso hace que la opinión pública pierda toda fe en el Poder Judicial. ¿Cómo piensa cambiar esta situación?
La buena marcha del Poder Judicial depende de muchas condiciones: universidades, cultura general, sociedad, pero en concreto dentro del Poder Judicial tienen que atacarse dos aspectos. Uno, que es el aspecto intelectual, la capacidad del juez de resolver en función de elementos de juicio un problema litigioso. El segundo, es muy silvestre, muy ordinario, es lo que se llama “el despacho” y al que nadie le daba mucha importancia. Pero si tú vas a una panadería o a un periódico o a cualquier empresa, el despacho es fundamental. Ese “despacho” no recibía mucha atención en el Poder Judicial. Pues ahora tenemos soluciones probablemente buenas, y digo probablemente porque espero que sea así. Son las medidas de segunda generación porque ya tenemos otras que ya se hicieron. Por ejemplo, ya está en marcha la notificación electrónica a la que se resisten los abogados por razones ya conocidas; los juzgados comerciales que están resolviendo en un año dos meses aunque persiste un problema de remates que ya estamos resolviendo por la vía electrónica y los juzgados laborales también con el modelo de oralización. Tenemos un nuevo modelo penal que, hay que decirlo, tiene una serie de fisuras que permite que salgan los delincuentes por falta de investigación suficiente porque se carga bastante al garantismo y eso genera una serie de problemas a los cuales no estamos acostumbrados. Entonces, hay toda una serie de medidas de primera generación que están cumplidas o semicumplidas pero hay que supervisar que se vayan perfeccionando.
¿Y luego viene esta “reforma silenciosa” de la que habló al cumplir 120 días en el cargo?
Hay una segunda generación de medidas que mejoran el despacho. Digitalización al máximo, “despapelización” de la justicia aunque en algunos casos no se puede eliminar todo el papel. Por ejemplo, hay una resistencia en España de los abogados civilistas que se niegan en redondo a aceptar procesos electrónicos. En familia y en pensiones le estamos metiendo fuerte a todo el asunto informático y esperamos, ya en julio, implementar los expedientes electrónicos y la oralización. En familia, por ejemplo, el proceso es netamente oral y con formato de demanda. Es decir, llenas tu nombre y que firme un abogado y listo, pero el formato y la resolución son inmediatos Los juicios de alimentos no merecen el uso del tiempo que se utiliza ahora. Hay que reducirlos en una décima parte.
¿Y la carga procesal de hoy?
También tenemos un programa de descarga que ya está terminado. Sin embargo, no solamente la población ha aumentado. Cuando la capacidad económica aumenta, aumentan los procesos judiciales. Increíblemente se duplica, a veces se triplica. No sé qué pasa, eso un sociólogo podría explicarlo, pero han aumentado. Entonces tenemos miles de jubilados que están penando detrás de juicios larguísimos, han pasado por la ONP y vienen al Poder Judicial. Hemos creado dos salas dedicadas exclusivamente a asuntos previsionales, estamos sentenciando 300 a 400 casos semanales de gente jubilada. Esto es un récord y lo está haciendo la Primera Sala Constitucional Transitoria de Previsión Social. Tenemos otra segunda sala que está apoyando en este empeño y esperamos en 4 meses tener una situación normalizada totalmente. Pero también estamos agregando otras salas. Ya se crearon tres para ver asuntos de contrabando y aduaneros con sus respectivos juzgados. En general, en lo contencioso administrativo tenemos gran carga. Si fuésemos un negocio nuestro principal cliente es el Estado. En todos sus niveles, central, regional, local, es el mayor litigante del país al punto que hemos tenido que crear toda una estructura nueva adicional de juzgados y salas contenciosos administrativos.
Si existe una mejor selección de jueces y el buen despacho ayuda a acelerar procesos y acortar instancias, ¿la otra vacuna contra sentencias escandalosas no sería la predictibilidad?
En referencia a la predictibilidad, antes del Día del Juez estamos presentando nuestro programa para colgar todas las ejecutorias uniformes, todas las sentencias vinculantes y por tanto obligatorias y todos los acuerdos plenarios, en donde los jueces acordamos cómo resolver asuntos polémicos. Para desarrollar la base de datos hemos recibido ayuda internacional de México y espero que la Corte Interamericana, a través del doctor Diego García Sayán, también nos ayude con el programa que ellos tienen. Vamos así a tener un sistema mucho más organizado con acceso libre para que todo el mundo entre y busque. La Corte Suprema ya comenzó: toda sentencia va con un resumen que se llama sumilla entre los leguleyos. La sumilla va a ser el primer indicativo para que el programa jale la sentencia, digamos por ejemplo: “posesión precaria con construcción”, la sumilla es el primer indicador y además que simplifica: “es fundada la demanda cuando ocurre tal cosa”. Esa sumilla va a ayudar al lego y a los propios jueces.
En el área penal, hay gran presión sobre los medios de comunicación por mandatos de detención que no corresponden. El propio Jefe del INPE señala que tienen un 10% de reos en cárcel que no deberían estar ahí. Solo por citar un ejemplo personal, hicimos una campaña para sacar de Lurigancho a un chico esquizofrénico interdicto. ¿Por qué está sucediendo esto?
Estoy de acuerdo parcialmente con el doctor Pérez Guadalupe, que es una persona muy bien enterada y muy bien intencionada. Hemos hecho unos convenios con él muy prácticos. Tiene razón pero en lo que estoy en desacuerdo es en que toda esta gente salga. En la mayoría de casos son delitos menores que probablemente sean calificados con una penalidad menor de 4 años, pero necesitamos tener un punto intermedio. Nosotros, por robar un celular, no podemos mandar a Lurigancho a un delincuente pero debe haber sanción. Tenemos que tener, como hay en Francia o en EEUU, centros de detención intermedios con grilletes electrónicos donde tienen que ir a dormir, a reportarse o establecer trabajos menores. Así tenemos que sancionar.
¿Cómo pueden estar presas personas que tienen una grave alteración de la conciencia y que por tanto son inimputables?
Ahí entramos a un campo que es totalmente desatendido por el Estado porque no hay ninguna política de salud mental. Yo he llamado al Ministerio de Salud para ver qué área de salud se encarga de los enfermos mentales, ya que son enfermedades como cualquier otra y he visto que no hay política de salud mental para estos reos. Tanto así que Pérez Guadalupe con mucha practicidad ha tenido que hacer un pabellón solamente de locos y los ha metido ahí porque tampoco puede sacarlos a la calle. Son un peligro. De repente van en un ómnibus y acuchillan a cualquiera.
Al Poder Judicial le corresponde la administración de la justicia penal juvenil. ¿Qué piensa hacer con sicarios cada vez más jóvenes y un establecimiento como Maranguita, totalmente saturado para las necesidades de Lima, donde hay un motín de cuando en cuando?
Yo pensaba como tú. En mi primera visita creí que me iba a encontrar con algo del estilo de Lurigancho, pues me equivoqué de cabo a rabo. Maranguita tiene en primer lugar canchitas de fútbol. Está dividido en 4 partes, claramente divididas con unas paredes tremendas, muy altas. Hay áreas de dormitorios con 8 camas, cada dormitorio con sábanas, almohadas. Bien puestas. Ahí no hay tugurización, Claro, el edificio no es nuevo, es pintura regalada, pero todo está muy bien limpio, una cocina limpia, etc. Me encontré con el tugurio en la parte de los muy peligrosos donde habría unos 35 ó 40. Ahí sí había tugurio porque ahí no estaban divididos y cada uno tenía una colchoneta. Esa parte es la única fea. Hay además otra área, que se llama Don Bosco, en donde las habitaciones son mucho mejores. Esta área es para chicos de 16 a 18 años que ya trabajan. Están rehabilitados pero todavía su condena no terminará incluso hasta después de cumplir la mayoría de edad. Esos chicos salen a trabajar y regresan casi como a una pensión.
¿El éxito sería que no haya reincidencia?
Solo tenemos 8% de reincidencia. Es bajísimo. Tenemos talleres muy exitosos como el de peluquería. Hacen esos peinados raros. Salen y forman sus peluquerías. Otro taller importante es el de mecánica. Pero los chicos egresados no gustan de dar declaraciones porque no quieren que los vinculen como “soy ex Maranguita”. Dicen que se les va la clientela. También el Ministerio de Cultura nos ha ofrecido 15 a 20 becas para formar operarios para trabajar con arqueólogos en las huacas. Tenemos un proyecto con los bomberos.
A raíz de una reciente caricatura de Carlín, usted quiso dejar constancia de que no es aprista. Sin embargo existe la idea extendida de que en el Poder Judicial si un juez no es aprista o no es masón no asciende. ¿Es verdad?
No. Quizás ese es un rezago de otros tiempos. Actualmente debe haber simpatizantes del Apra, de la izquierda o del Partido Nacionalista, pero está totalmente prohibido que algún juez dé un indicio o asomo de inclinación partidaria. Eso está totalmente prohibido y es sujeto de sanción.
¿Y cuando el doctor Vega Vega, presidente de la Corte Superior de Lima, fue a un cumpleaños que parecía acto partidario aprista?
Se le abrió un proceso y en uno de los casos se le sancionó. La simpatía de él es inocultable pero estamos nosotros siempre atentos.
¿No es verdad que para ascender hay que ser aprista o amigo de los apristas?
Eso no es cierto.
¿Ni tampoco masón?
Tampoco es cierto.
¿Pero usted lo ha escuchado alguna vez?
Por supuesto, sí lo he escuchado y he visto también algunos jueces que tienen la insignia de la masonería pero es como si viéramos la insignia de un rotario.
El Poder Judicial ha destituido 77 jueces en los últimos tres años. Sin embargo persisten casos que crean suspicacia. El Presidente Regional de Áncash, sujeto potencial de investigación, firma un amable convenio y envía con todo pagado a 12 jueces a California a un curso de tres días. ¿No habría que tener más cuidado?
Por supuesto. La recomendación impartida es que está prohibido hacer este tipo de convenios de manera personal. Los convenios deben ser institucionales. Hay un artículo de la Ley de Presupuesto que permite apoyar al Poder Judicial pero se hace con el Consejo Regional o con el Concejo Municipal totalmente despersonalizado. Es más, todo convenio debe pasar por una revisión de la Presidencia justamente para evitar problemas.
¿Y si el alcalde construye el local y paga la fiesta el día del juez?
Hemos desterrado toda fiesta y celebración en locales comerciales. Se ha prohibido hace ya algunos años el expendio de bebidas alcohólicas y se ha prohibido interrumpir el horario de despacho judicial. Esa simple medida ha aumentado 2% a 3% la producción.
Memorias de cuarto año
CUARTO AÑO
Me fui al Cuzco a ver a mis
padres con una sonrisa ancha. Había salido bien en los exámenes y mis notas estaban buenas. Estaba seguro que
con ello hacia mas orgullosos a mis queridos padres y devolvía en algo el esfuerzo
hecho. Estaba fortalecido porque había
transcurrido un año de muchas experiencias. Había ganado un montón de amigos y
me encontraba feliz de pertenecer a tan famoso colegio. Me di con la sorpresa
que los amigos que hice en las vacaciones de medio año ya estaban en Lima
postulando para ingresar al colegio. Había prendido la mecha. De ellos recuerdo
con mucho cariño a Fernando Yépez, y Pepe Gil quienes fallecieron en sendos
accidentes después de terminar el colegio. Muy amigo de ellos era Teo Alain con
quien estamos hermanados por la amistad de nuestros padres. Teo es nieto de
Martín Chambi y fue el que me enseño algunos secretos fotográficos. Hoy es un
artista de categoría internacional. Lo que es la vida en la XX promoción esta el negro
Fernando Fernandez quien es un amigo entrañable y con el que compartí lindos
momentos en Chiclayo en donde fuimos vecinos. Con Teo desde 1950 en el Cusco y
otros lugares. .
Como siempre buscando nuevas
sensaciones me puse a trabajar con unos amigos de mi padre (mi gratitud al
Ing. Jorge Miranda por esa oportunidad
de permitirme ganarme unas propinas) fungiendo de ayudante de topógrafo y
trabajando en la reconstrucción de la carretera Urcos-Sicuani. Que buena
experiencia .Dos veces casi me sacan del río Urubamba, Una me perdí en la noche
pero gracias a Dios salí airoso de ello. La otra pasando por una “oroya” (cable
que cruzaba el río y por donde se deslizaba una canasta de fierro) se rompió la
soga y me quedé en medio del río. Felizmente un noble campesino se aferró al
cable matriz y con las piernas pudo jalarme. El Cusco en época de vacaciones
era una fiesta. Buen clima, buenos amigos, buenos carnavales, los Beatles, las
fiestas diarias.Ya no ya., Es que cada rincón de nuestra patria es singular. En
el Cusco se vivía muy rápido y se veía mucha diferencia de nivel económico.
Muchos tenían sus grandes haciendas y eran dueños de todo (hasta de la vida)
.Ello producía, lógicamente, que otro grupo se agitara frente a esas
diferencias. Por esas cosas de las inquietudes tenia amigos en ambos lados y
compartía con ellos sus formas de vida. Ello hizo que pisara mas el suelo y me
diera cuenta que la vida es lucha constante .Sin embargo mientras pasaba el
tiempo y gozaba de la presencia de mis padres y hermanos extrañaba a mis hermanos de aulas (en ese entonces nos
compenetrábamos mas en nuestras secciones).Pensaba que tenía que volver. Mi
padre viajaba mucho a la selva en avión ya que trabajaba en la Dirección de Caminos del
Ministerio de Fomento y Obras Públicas .S i bien nunca nos faltó nada la paga
en el colegio era bastante y en un momento determinado casi no vengo al cuarto
año. Felizmente las dificultades menguaron aunque siempre entendí que mi
estadía en Lima era un sacrificio enorme para mis padres. Nunca olvidé ello.
Nuevamente en Lima y pensando que
había pasado un descanso de ensueño y del que nunca podría olvidarme, nos dirigimos al colegio para los exámenes
médicos. Nos encontramos en la enfermería .Nos veíamos raros con el pelo un
poco largo. Algunos habían crecido, otros, engordado, otros eran mas
vivarachos, otros preocupados porque tenían pendientes exámenes. Pero todos muy
entusiasmados por estar nuevamente en el colegio. Tal como nos había sucedido
ahora ya nos salía el grado superior y postulante que veíamos los hacíamos
cuadrar y hacer prevalecer nuestra “superioridad”. No faltaban las broncas con
los de la XVIII.
Siempre el de quinto defiende al de tercero.Los de cuarto se
encuentran en una situación difícil...Por ello siempre estábamos discutiendo
con ellos y varias veces salían las famosas broncas.
Hablando de peleas, hay famosos en nuestra promo en la mechaderas”
quien no se acuerda del panameño Martinez Fábregas,. Este era un zambo gringo,
colorado, muy hablador pero decía las cosas de frente. Era muy justo y a la
hora de los golpes no se amilanaba. Tenía una facilidad para patear increíble.
Sus “tacles” se hicieron famosos . Nunca mas supe de el. El cholo Echevarria
que parecía Jerónimo pero era más fuerte que un toro. El se paraba y no
retrocedía nunca recibía a pie firme los golpes y los devolvía con una fuerza
descomunal. Rara vez perdió una pelea. Actualmente vive en su tierra: Huanuco
donde se desempeña como farmacéutico en su farmacias. El flaco Reaño, compañero del colegio San José de Chiclayo, que no se chupaba ante nadie.
Hoy le decimos “tío Lolo y sigue pelotero como en esos tiempos.Gran cantante y
guitarrista. A el pareciera que las peleas lo buscaban. En donde lo veía estaba
dándole al golpe. Dejó muy bien puesto a los muchachos de Chiclayo. ( el ya no regresó en cuarto porque
se quedó en el elias Aguirre y alli
terminó siendo de la escolta.Sin embrago aca siempre defiende nuestros colores)...Uno
de los que mas impresionó fue Gustavo Lavarello, Le decíamos Vikingo .Era
grande colorado, muy fuerte y caminaba como un huracán: arrasaba a su paso.
Nunca olvidaré que cuando estábamos en tercer año un cadete de cuarto año castigaba a uno de
nuestros compañeros que era bajito. Gustavo lo vio y lo levantó en peso con una
mano. Después de eso trataba de estar un poco lejos de el. Era impresionante
porque todo era pelea. Es que lo buscaban para tumbarlo. Mas aun cuando era
postulante y aun no había ingresado ya estaba peleándose con los de cuarto.Su
señor padre le dijo”car…aun no ingresas y ya te estas peleando.” Gustavo solo
estuvo hasta cuarto año y fue deportista cien por ciento.Al correr de los años
esa fortaleza enriqueció su espíritu y se convirtió en un baluarte de la
integración. Gracias a el la XIX
se consolidó y fue el pilar en las famosas fiestas. A estas alturas de la vida
nos deleita haciendo de Papa Noel. Siempre fue recio de corazón pero con el
alma sensible de un niño. Mi gratitud a el por tanto cariño recibido.
En la promoción XVIII había
varios peleadores. Uno de ello era el charapa
Tang Tello con una agilidad asombrosa. Personalmente era una persona muy
amigable y querendona. Era monitor de nosotros y se hacia respetar mucho. Otro
de esa promo era Gabilondo.Chapozon y grandazo. Son memorables sus encuentros
con el Vikingo.
En la XIX hubo buenos encuentros.
Uno de ellos sucedió cuando éramos monitores de cuarto y Julio Dongo sacó la
cara enfrentándose a Capurro en una pela que duro como una hora en la que los
dos se batieron solo con puños y con una limpieza ejemplar. Al final Capurro
entendió que el respeto prevalece.
Sobre las mechaderas se puede
hablar muchísimo. Los de las primeras secciones son los que mas han estado
presentes en esas “actuaciones” .Internamente en nuestra sección teníamos a
Aliaga, nuestro maestro ajedrecista quien nunca decía nada pero cuando lo batían
se ponía como una fiera y se agarraba a golpes con cualquiera. Asimismo el
chato Perez Lujan. Que coraje para enfrentar a los que le doblaban en tamaño.
Era muy batalladores se gano nuestro respeto. Solapa nomás Chago Marquez sacaba la cara cuando alguno de los
mas grandes quería propasarse con algún menudito
En cuarto año sucedió un hecho
que marcó mi vida para siempre. Como a algunos los habían cambiado de sección
compartí este cuarto año con nuevas caras. Una de ellas la de un gordito medio
simpaticón que todo lo tomaba a broma. El gran Lalo Colchado, que en una de
esas salidas me puso “piña” porque decía que en la sección no había y se me
prendió. La broma inicial se hizo oficial y por más que trate de no darle
importancia los demás amigos me bautizaban con ese apodo que me acompaña hasta
ahora.
Digo que me marcó la vida porque
de ser casi un perfecto desconocido para el resto de la promoción pase a ser
nombrado por ella; mas aun al salir del colegio ese apodo se quedó como
estampilla al punto que muchos familiares de mis compañeros creían que me
apellidaba piña. En toda organización debe haber un emergente .Creo que eso fui
para la promo. Pero lo singular es que esa chapa puesta de broma iba a ser
motivo para recibir tanto cariño, tanta amistad, tanto reconocimiento. Ya
quisieran los demás piñas tener la suerte que tuve al contar con su aprecio y
apoyo. Ahora esa chapa es internacional a través de las demás promociones
gracias a ustedes h.d.s.m.
Ya en cuarto año y por el mando
que teníamos, se vislumbraban los cambios en la personalidad de cada uno de
nosotros. Esa cosas que no se ven en los demás planteles de estudio. Ahí tenías
poder y en cada uno y de acuerdo a sus principios sabia como usarlos. Habia algunos chiquitos
que se convertían en abusivos con los del otro año. Hacian lo que nos habían
hecho. Otros, mas grandes eran protectores .Otros simplemente no les importaba
porque estaban mas interesados en estudiar y sacar mejores notas. Personalmente
me preocupaba por estar bien en los estudios y mantener mi disciplina para no
quedarme castigado. Ya mas cuajado y conocedor de Lima, los fines de semana nos
perdíamos con algún amigo o sino solo en los cines del Centro, o en el Jr. De la Unión para ver las bellezas
que pasaban por ahí y casi siempre
terminábamos en alguna fiesta en casa de alguno de la sección.
Uno de los monitores que siempre
recuerdo es al charapa Salazar, amigo de todos, con buen carácter pero durante
su periodo de monitor se me prendió de tal forma que todos los días terminaba trapo
con tantas planchas que me mandaba hacer. Como estaba en el club de música,
muchas veces me quedaba a ver los ensayos de la orquesta y venia tarde a la
cuadra. Cada vez que ello pasaba me hacia recorrer el patio de cuarto con la
marcha del pato. Al terminar las sesiones quedaba tan extenuado que no podía
subir al camarote. Allí siempre me ayudaba el gordo Ruiz, corpulento, karateca
y gran amigo. El dormía en una cama sola porque, obviamente la cama en el piso
de arriba no hubiese aguantado. Gran amigo Guillermo, como dije estudio
Medicina y se especializó en Oftalmología.. Recuerdo una anécdota durante un
internamiento de 1988 en la que llegó con su pijama y sus cosas para dormir.
Como ocurren en las noches de internamiento todo es recuerdos de lo vivido, con
música y algunos tragos. Gmo. Cantó como nunca y al final se durmió. Al día
sgte había que verlo en el patio del Dulio Poggi reclamando sus zapatos. Creo
que se molestó porque después se nos perdió buen tiempo.,sin embargo ya no se
acuerda de esa anécdota y siempre esta atento a nuestras acciones.
En esa sección estaba Chago Marquez Ferreti con quien compartí las nuevas
experiencias de intercambio de figuritas. Que tiempos virginales; todo era
fantasía. Sin embargo, había otros que nos volvían a la realidad como el flaco
Mendiola Salgado. Divertido, bonachón pero con un recorrido de vida increíble.
A esa edad; 15 años venia los domingos cargados de anécdotas de sus encerronas
con gente de la farándula .Al inicio no le creíamos pero al tiempo nos hizo ver
que era un adelantado a nuestra época y quizá
por eas cosas de aminos difíciles es que se encuentra sin libertad
También estaba el japonés Emilio Nakasone Nakasone quien dormía en el camarote
de arriba del flaco Pedreros (tenia unos lentes mas gruesos que cuando no los
tenia puestos no veía) y a veces de
temor o porque seria no aguantaba se
orinaba en la cama obviamente cayéndole a Pedreros quien como estaba sin lentes
pensaba que estaba lloviendo.
Eran formidables las discusiones
verbales entre Guille rmo Ruiz Y Guille rmo Padrón. Uno corpulento y el otro como un
fideo. Nunca llegaron a las manos pero era un intercambio de estilos formidable
y todo por saber quien era más elegante. Lo que es la vida .Guillermo es un
oftalmólogo de renombre y esta maceta y El flaco es un artista trotamundos y
sigue igual de flaco ( hace unos años
atrás partió para siempre). Asimismo estaba “manzanita” Costa quien era un
gordito coloradito, alto y con cara de niño al que siempre lo fastidiaban y el
era pura risa.sin embargo a medio año cambió y se volvió serio, renegón pero
siempre buen amigo y no aguantaba pulgas a nadie. Las hormonas hicieron su
labor.Llegó a ser presiente de la promo y tambien ha partido. Uno de los amigos
entrañables era el gordo Lucho Ugarte Chamorro. Que rapidez en los cursos de
trigonometría y Geometría
En las olimpiadas nuevamente campeonamos
en natación, futbol y nudo de guerra. En esas disciplinas éramos invencibles.
Había que ver como los de quinto nos trataban de ganar en esas disciplinas. Tenían
buen equipo pero los nuestros con Lama a la cabeza eran unos tritones. En las
postas con Bustamante,Cayo,Leo y Lama se levantaba toa la promo para dar vivas
.Ello hacia que en ocasiones se calentaran los ánimos y había uno que otro
enfrentamiento. En nudo de guerra ,futbol y balón militar el vikingo Lavarello
era un muro. Tenia velocidad y fuerza y un genio de la pitri mitri. siempre
estaba con el animo caliente. Por ello a veces no terminaba los partidos. Ya que el rival siempre le buscaba
la sinrazón. n nudo de guerra con Ruiz atrás de ancla fuimos invencibles siempe.El
no nos hacia perder un cmt. Siempre era de un solo tirón que los llevábamos al
suelo.
En atletismo ya descollaba Cesar
Martínez en los 5000 mtos los cuales terminaba con una facilidad asombrosa. En
las postas de 4 x 100 teníamos un cuarteto formidable con Granda,Gallesi,Palacios,
pero nunca terminamos vencedores .En futbol si que era espectaculo.Teniamos a
jugadores de mucha calidad que después descollaron en equipos profesionales
como Fernandez, Granda, Parraga quien en 1975 fue seleccionado y campeón de la
copa America con los colores patrios.Los partidos de nuestra selección hacían
que todos los tres años se pusieran de pie porque derrochaban calidad,
velocidad y virtuosismo.
A partir de noviembre ya el día
amanecía con mas luz y hacia un poco de calor .Nunca podré olvidar esas horas
por cuanto conforme pasaban los día nos acercábamos a los exámenes finales de
cuarto y esperábamos con ansias terminar
cuarto e ingresar a quinto donde seriamos los técnicos tendríamos todo el
“poder”.
Siempre a estas alturas se
corrían bolas de cómo iban a ser los exámenes. Lógicamente, los mas preocupados
eran los que tenían varios jalados y había que hacer guardia cuando se hacían
las pruebas para ver si por ahí se podía filtrar alguna información.que
ingenuos éramos algunos. Ya las pruebas tenían su precio y estaban horas antes
en las manos de los mas pícaros. El flaco Guille rmo
cuenta en sus anécdotas como es que hacían para tener las pruebas. Incluso en
una ocasión lo llevaron los “chivos “y le exigieron que les consiga las pruebas
.el se negó a todo pero como lo arrinconaron y como no tenia un pelo de tonto
les dijo que les conseguía pero eso si no lo fastidiaban más... Y asi fue el
flaco ya podía reírse y andar suelto (porque siempre paraba asustado como un
fantasma). A lo largo del camino Guille rmo
fue muy peculiar en sus cosas, fue
presidente de los raidistas del Perú y coronó con éxito muchas caminatas
memorables. Protagonizó un par de películas y varias obras teatrales. Desde el
colegio ya era un artista: para discutir, para vestirse, para cabrearse .Vivió
en Europa donde alternó en el mundo del arte. Tenia unas cosas; por ejm apenas
llego de Europa me llamó para que lo contacte con la promo.Justo era el
reencuentro así que lo llevé .Esa semana había tocado hacer el boletín y en el habíamos
(ojo habiamos) puesto que había llegado de Europa el popular “muerto”.El flaco
al leer se puso pálido y me dijo: Pepe tu me tienes que decir quien ha puesto esto.
Jamas tuve una chapa ni ningún apodo. Lo mire pensando que estaba bromeando y
le dije .Oye hermano no te alteres y no te hagas paltas vas a ver a tus patas
después de tiempo y vas a ir malhumorado .El flaco no entendia.requintó todo el
trayecto. Al llegar al cole apenas lo vieron los de la promo le dijeron: …”hola
muerto Padrón…” se quedo callado y le guiñe el ojo como para que se calme. No
paro hasta la noche tratando de buscar bronca. Walter Merino quien era entonces
presi de la promo tuvo que ponerse bravo porque el flaco quería parar la
reunión para quejarse y que le dijeran quien le había puesto esa chapa. Al
final se fue mas amargo que ayer.Tuvo un final muy difícil. Resulta que estaba
muy enfermo y no aviso a nadie..Partió en la soledad absoluta.
Eloy Ureta cuenta, en esto de las
pruebas, que una vez lo llamaron para apoyar a ello (el estaba en la primera) y
es un palomilla increíble. Es único y a
lo largo del tiempo nos ha hecho reír con sus ocurrencias).Una noche estaba el
grupo buscador de las pruebas escondido y olfateando para saber donde estaba todo el material. Obviamente que las
pruebas no las dejaban así nomás, casi siempre estaban resguardadas. El se
quedó de imaginaria con varios de la primera mientras los mas chicos entraban
por las ventanas a buscar. En la noche
cualquier cosa que se mueva es para saltar así que con la tensión del momento
Eloy comenzó a ver cosas en su imaginación y en eso parece ver a una figura
media pelada y grita ¡carajo Artola¡¡¡¡ y todos salieron como murciélagos
tratando de escabullirse por donde sea. El y otros d su cuadra salieron por las
puertas que dan a la piscina con tan mala suerte que no se fijaron en las
escalera y cayeron por ella. y el como iba primero cayo y encima los demás mas aun con el viento las puertas de las aula
que no las habian cerrado sonaban y el susto fue peor. Casi al borde del
delirio y estando debajo de los otros grito: me rindo hagan lo que quieran pero
yaaaaaaaaa ;silencio no pasaba nada. Se pararon en silencio y en la penumbra se
miraron y Cesar le dice Loco de mier mira como esta mi uniforme te has orinado
de miedo hue……Se carcajearon cuando escuchan un pito y como alma que les lleva
el diablo salieron por diferentes sitios hasta llegar a las cuadras …sin las
pruebas. Al día siguiente en el examen sudaban frío pero la cosa ya estaba
hecha.En otra ocasión les tocó subir por el techo de la capilla y como siempre
el estaba sumamente nervioso porque al regresar lo estaban buscando y cuando
estaban en el techo escucha su nombre.Se puso mas nervioso y se agarró de un
busto que estaba encima con tan mala suerte que se fue al suelo con la cabeza
del busto.El pánico pudo mas porque salio corriendo y solo cuando llegó a su
cuadra se dio cuenta que tenia el tobillo hinchado y no poia caminar.al dia
siguiente lo internaron en la enfermería y no dio exámen.
En los exámenes nos juntaban a
las tres promociones .Una fila por
promoción a fin de evitar la copiadera, sin embargo cada uno se las ingeniaba
para salir airoso. Los que sabían ingles estaban dentro de los privilegiados.
Siempre eran muy bien atendidos por los de quinto y por sus patas. Había un colorao medio piña
que hasta cobraba por los exámenes. Había estudiado en colegio ingles y se
paseaba con las pruebas.Un día se equivocó y se confundió en las pruebas y
entregó las de los años cambiados. Había que verlo .Paso mucho tiempo con el
capotin hasta el cuello y los lentes oscuros para que no lo reconozcan porque
querían hacerlo papilla.
A lo largo del camino de la vida
siempre nos acordamos de esos momentos. Han sido inolvidables, tanto por las anécdotas de lo ocurrido como por los
magníficos profesores que teniamos. Ellos si que nos enseñaban lo bueno, lo
malo y lo feo.
Hasta que por finnnnn terminó el
año. Ya estábamos en quinto y ya éramos “vacasssss”. En esa ocasión también la XVIII se despedía del cole y
organizó una verbena haciendo un show donde destacaron Araujo y Saenz el famoso
dúo “Luz y sombra”
Nosotros estábamos haciendo
planes para gozar de nuestras últimas vacaciones.
sábado, 11 de mayo de 2013
cena por dia de la madre
![]() |
| Coco Florindez y Julio Argumedo |
![]() |
| Berto,Pepe,Gus Y Coco Lama |
![]() |
| Walter y su pescadito: lo voltearon |
Como siempre en nuestras reuniones la alegria es siempre.Nos tocó agasajar a nuestras esposas, madres de nuestros hijos con una sencilla cena pero llena de afecto y ternura.Habia que ver como la emoción se traslucia a traves de las miradas y las palabras.Se juntaron despues de 50 años Argumedo y Florindez y narraban lo que paso en la carpa de campaña pues les tocó dormir juntos. Que risas van y viene y ambos etaban emocionadisimos. Julio es bisabuelo y la maroca ha prometido venir con toda su familia en Agosto.Ambos estaran el 2014 .
Cantamos como siempre Teddy haciendolo como en sus mejores epocas y nuestras damas haciendo coro y olas la piñita silvia que pese a que habia cantado mas de 6 horas con sus viejitos se lanzó a acompañar algunas melodias con el acompañamiento del organista Javier Rinaldi.(debemos hacer un mejor show el proximo año y prepararnos mejor)
Asimismo se apareció como un fantasma PPe Pajares ,aunque estaba caleta ya que no se acercó a nosotros.
Bueno las imagenes son mejor que las palabras
Gracias a la comisión por la reunión.Todo salio muy bien
Un abrazo
Pepelucho
miércoles, 8 de mayo de 2013
GLOBO COMO SIMBOLO
Por : César Hildebrandt
El aparato de Globos Perú se eleva. Cruza las neblinas, se instala un rato en la quietud, regresa a lo espeso. Es un día malo. Uno de esos en los que habría que haber devuelto los boletos. Pero eso no es lo que hace un emprendedor peruano, de esos que imitan a los grandes capitanes de la industria nacional. ¿Perder un día de ingresos? ¿Pensar en delicadezas? ¡Mariconadas! El empresariado no se rinde ante nada, ¿verdad, señor José Chlimper?
De pronto, un viento aleve aleja de la tierra firme al globo aerostático y lo deposita en ese cielo lejano que sólo tiene vista al mar. Es un secuestro aéreo organizado por los cambios de corriente. Algo que pudo haberse previsto con una llamada al Senamhi o una consulta al departamento meteorológico de la capitanía del puerto del Callao.
Allí está el globo, contra viento y marea, zarandeado ahora por los latigazos del aire cambiado, hasta que e acaba el gas racionado, el gas justito que le han puesto para esta jornada temeraria.
Y el globo empieza a descender newtonianamente al mar, inevitablemente al mar frío, al oleaje amenazante, a hacerse pedazos en el asfalto líquido del Pacífico.
La canastilla, que está hecha para cuatro personas, ha llevado a siete. Ninguna tiene salvavidas. Ninguna tiene seguro. Ninguna de ellas sabe que la empresa no tiene licencia de aeronáutica civil ni permisos del Mi nisterio de Transportes ni papeles en regla ni GPS ni radios portátiles para pedir auxilio. No tiene nada, excepto ganas de seguir haciendo dinero.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones vive a duras penas. No tiene plata ni siquiera para fiscalizar debidamente a las grandes compañías aéreas (por eso no multa a LAN, que hace lo que le da la gana con los horarios de sus vuelos). Carece de inspectores, de planificación, de ánimo. Es una mezcla de apagamiento y pequeñas corruptelas. Y de obediencia al Pensamiento Único: un Estado en ruinas que no interfiera con los privados, con las fuerzas vivas, con los que crean la riqueza que Cayetana Aljovín defiende con sus garras cada mañana ronca de RPP.
Pues bien, de eso se trata. Que el Estado no se meta con nadie. Que el Estado no fastidie. Que no joda. Que exista sólo encarnado en guachimanes, pistas concesionadas, ejército desarmado (no vaya a ser que los chilenos se molesten).
El globo es el símbolo. Los dos muertos no importan. Un emprendedor, hecho a imagen y semejanza de sus superiores de la Confiep, demostró que la desregulación está más vigente que nunca, que el Estado ha dejado de existir (tal como exigen los enemigos de Petroperú) y que el capitalismo neoliberal es esa audacia que ni las fuerzas de la naturaleza pueden detener. ■
El aparato de Globos Perú se eleva. Cruza las neblinas, se instala un rato en la quietud, regresa a lo espeso. Es un día malo. Uno de esos en los que habría que haber devuelto los boletos. Pero eso no es lo que hace un emprendedor peruano, de esos que imitan a los grandes capitanes de la industria nacional. ¿Perder un día de ingresos? ¿Pensar en delicadezas? ¡Mariconadas! El empresariado no se rinde ante nada, ¿verdad, señor José Chlimper?
De pronto, un viento aleve aleja de la tierra firme al globo aerostático y lo deposita en ese cielo lejano que sólo tiene vista al mar. Es un secuestro aéreo organizado por los cambios de corriente. Algo que pudo haberse previsto con una llamada al Senamhi o una consulta al departamento meteorológico de la capitanía del puerto del Callao.
Allí está el globo, contra viento y marea, zarandeado ahora por los latigazos del aire cambiado, hasta que e acaba el gas racionado, el gas justito que le han puesto para esta jornada temeraria.
Y el globo empieza a descender newtonianamente al mar, inevitablemente al mar frío, al oleaje amenazante, a hacerse pedazos en el asfalto líquido del Pacífico.
La canastilla, que está hecha para cuatro personas, ha llevado a siete. Ninguna tiene salvavidas. Ninguna tiene seguro. Ninguna de ellas sabe que la empresa no tiene licencia de aeronáutica civil ni permisos del Mi nisterio de Transportes ni papeles en regla ni GPS ni radios portátiles para pedir auxilio. No tiene nada, excepto ganas de seguir haciendo dinero.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones vive a duras penas. No tiene plata ni siquiera para fiscalizar debidamente a las grandes compañías aéreas (por eso no multa a LAN, que hace lo que le da la gana con los horarios de sus vuelos). Carece de inspectores, de planificación, de ánimo. Es una mezcla de apagamiento y pequeñas corruptelas. Y de obediencia al Pensamiento Único: un Estado en ruinas que no interfiera con los privados, con las fuerzas vivas, con los que crean la riqueza que Cayetana Aljovín defiende con sus garras cada mañana ronca de RPP.
Pues bien, de eso se trata. Que el Estado no se meta con nadie. Que el Estado no fastidie. Que no joda. Que exista sólo encarnado en guachimanes, pistas concesionadas, ejército desarmado (no vaya a ser que los chilenos se molesten).
El globo es el símbolo. Los dos muertos no importan. Un emprendedor, hecho a imagen y semejanza de sus superiores de la Confiep, demostró que la desregulación está más vigente que nunca, que el Estado ha dejado de existir (tal como exigen los enemigos de Petroperú) y que el capitalismo neoliberal es esa audacia que ni las fuerzas de la naturaleza pueden detener. ■
martes, 7 de mayo de 2013
ADIOS JAVIER
Faltaran palabras para escribir sobre Javier.Una profunda pena y un solo sentimiento.Su imagen de hombre integro nos acompañará porque coincidimos en muchas cosas;principalmente en lahonradez , en los principios de solidaridad con los mas necesitados y la lucha contra los corruptos. Lamentablemente la pelo casi solo y no se pudo llevar a la practicas las acciones de su lucha.
Posteo varios mensajes del diario La Republica que rinden un homenaje a un gran hombre
Pepelucho
JAVIER EN LA MEMORIA
Editorial de La Republica ( 6-05-2013)
La injusta muerte de una vida justa
La partida de Javier Diez Canseco ha servido para destacar las condiciones excepcionales de un hombre comprometido con la justicia, en un país atravesado por la inequidad, y con la honradez, en un país asediado por la corrupción. Su muerte nos sabe a una arbitrariedad con una vida entregada a la verdad.
Su temprana desaparición, dolorosa e inesperada, luego de una enfermedad fulminante, también sirve para destacar sus cualidades personales que parecen originales en un sistema político en el que la tenacidad, la honestidad y la búsqueda de la verdad no suelen ser atributos obligatorios de un hombre público. En Javier, estas características fueron acendradas e inherentes incluso para sus detractores.
Javier Diez Canseco no fue un predestinado; se construyó a sí mismo contra la corriente y las predicciones; en ese sentido, tuvo una vida inédita. Con una discapacidad que enfrentó y dominó, abandonó las comodidades de una tradición familiar para nutrirse del ímpetu social y popular que sacudía en los años setenta las viejas estructuras de un país desigual, fundiendo su voz con el rumor de una sociedad demandante. Desde ese momento, las mujeres y hombres abandonados por el Estado e ignorados por los poderosos lo tuvieron entre los políticos e intelectuales que proclamaron y organizaron el cambio democrático y social.
Al destino de los que demandaban Javier ató el suyo, como dirigente estudiantil en la Universidad Católica, activista de la Confederación Campesina del Perú (CCP) y animador de las organizaciones vecinales y sindicales. Definió su vida desde una militancia socialista, con cuyo devenir vivió y sufrió intensamente; Javier Diez Canseco fue, sobre todo, un militante de la política, un militante de la izquierda y un militante del socialismo.
Por lo mismo, fue un militante de la vida; animó la creación de organismos defensores de los derechos humanos y él mismo fue quien desde el Congreso, desde 1980, demandó su vigencia durante el período de la lucha contra el terrorismo. Fue también un activo defensor de las minorías sexuales, de las mujeres y de las personas con discapacidad.
El sentido vigoroso de la misión que se impuso fue tangible durante su vida pública, la misma que lo llevó siete veces al Parlamento, como constituyente, diputado, senador y congresista. Investigador nato, organizador de las demandas sociales en el Parlamento, fiscalizador de los gobiernos de turno y promotor de normas que reivindican derechos y libertades, Javier fue un parlamentario prolífico y eficaz. La fuerza de su verbo y de su acción parlamentaria puede ser medida por las sanciones de las que fue objeto por oponerse a las dictaduras parlamentarias, durante el fujimorismo, o por la mezquindad de la antipolítica y la mediocridad, evidenciadas recientemente.
Su compromiso con la democracia no estuvo exento de peligros; fue deportado por la dictadura de Morales Bermúdez y en los años del fujimorismo fue víctima de acoso y amenazas; el 14 de noviembre de 1990 una carga de dinamita explotó en su casa en una de las primeras acciones del Grupo Colina. Ese mismo compromiso con la democracia lo llevó desde el Foro Democrático al recojo de firmas para exigir un referéndum contra la ilegal reelección de Alberto Fujimori y en ese mismo período fue un animador incansable de la unidad democrática junto a Gustavo Mohme Llona y otras personalidades, en espacios como el Comité Cívico por la Democracia y la Coordinadora de los Frentes Regionales.
Conscientes de los dictados de la adversidad, La República despide con aplausos a su columnista y amigo; al hacerlo, reitera su honestidad y consecuencia. Su presencia fundamental será extrañada en un país que demanda más vidas y más sueños como los de Javier.
JAVIER SIEMPRE JAVIER
Por : Nelson Manrique
Viendo los homenajes, recuerdos, anécdotas y memorias de tantos suscitados por Javier Diez Canseco a apenas un día de su desaparición física uno termina preguntándose cómo pudo cosechar tanto amor en tan poca vida. Ahí tienen su masiva respuesta los mezquinos que pretendieron empañar su trayectoria de hombre a carta cabal, limpio, íntegro y coherente hasta el final.
Me es imposible proponer algunas ideas sobre su trayectoria sin situarlo en los parámetros de la Generación del 68, nuestra generación. Constituye sin lugar a dudas el rostro político por excelencia del grupo generacional del cual en su momento también formaron parte Alberto Flores Galindo, Maruja Martínez y Carlos Iván Degregori. Grupo marcado decisivamente a nivel internacional por el triunfo de la revolución cubana y por Vietnam, y por la crisis del orden oligárquico y la formación de la llamada Nueva Izquierda en el Perú.
Elementos de la biografía de Javier, como su decisión de renunciar a los privilegios que le proporcionaba su cuna y su opción por ponerse al lado de los humillados y ofendidos son comunes a varios de los integrantes de la generación. Lo que singulariza su opción personal es su total coherencia y la terca persistencia por su apuesta hasta el final. Allí están para testimoniarlo sus dos últimos artículos, publicados los dos últimos lunes en estas mismas páginas, convocando a organizar la presentación de una reforma legal para restituir los derechos de los trabajadores retaceados por el neoliberalismo, el primero, y el otro planteando la organización de una demanda al Estado para brindar atención a las víctimas del dolor que no cuentan con recursos para comprar los medicamentos que les permitan aliviar sus sufrimientos. Sobrecoge imaginarlo en las últimas horas de su vida, víctima de una enfermedad fatal y preocupado por el sufrimiento de los demás.
La Nueva Izquierda tuvo dos ramas fundamentales: el Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR y Vanguardia Revolucionaria VR. En esta última organización militó Javier; de allí su mayor cercanía con Tito Flores Galindo y Maruja Martínez. Tito tuvo una breve militancia en el MIR a inicios de los 70 pero desde su estadía en París estuvo más cercano a la gente de VR. Maruja, por su parte, fue originalmente militante de VR y aunque luego se marchó, formando parte de un grupo trotskista, los tres compartieron una muy cercana amistad. Para mí constituyen el trípode perfecto del dirigente, el intelectual y la organizadora.
Carlos Iván, por su parte, provenía de la vertiente del MIR y en una izquierda de pequeños grupos con gran mística, pero también con un gran sectarismo, el dato pesaba. Aunque luego Javier y Carlos Iván convergieron por algún tiempo en la fundación del Partido Unificado Mariateguista PUM, a mediados de los ochenta, las tradiciones marcaban, de allí que no tuvieran una gran cercanía, a pesar de las opciones compartidas.
Ya se ha escrito bastante sobre el ingente trabajo desarrollado por Javier a lo largo de su apasionada existencia. Quisiera recordar otra dimensión de su vida. Se esperaba que los dirigentes “dieran la línea”. Recuerdo a Javier a fines de los setenta tratando de captar a un obrero textil: “Déjame darte la línea –proponía persuasivo– no en vano me he quemado las pestañas 10 años para formarme”. Se podía “dar la línea” con cierta facilidad mientras existieron los claros parámetros del mundo de la Guerra Fría, pero el cambio de época al empezar los 90 transformó radicalmente la situación, y las viejas recetas dejaron de servir.
Esto era grave, pues no se concibe que los líderes duden. Javier no era un intelectual y, como tantos, no podía dar las respuestas que se le pedían. Su respuesta fue reafirmarse en las apuestas básicas. La defensa de los derechos humanos y la demanda de derechos y oportunidades para todos; no sólo los trabajadores y las víctimas de la guerra interna sino también los discapacitados, los gays, lesbianas, transexuales, y todos los que sufren alguna forma de recorte de sus derechos. La terca apuesta por los de abajo.
Resultan patéticos los otorongos que se declararon en rebeldía frente a los fallos del Poder Judicial que reivindicaban a Javier invocando “la defensa de los fueros del Parlamento”. Con el nivel al que han arrastrado a esos fueros, Javier está mejor acompañado sin ustedes.
Entre arengas y llantos, una multitud empezó a despedirse de Javier Diez Canseco en la Casona de San Marcos. Políticos y amigos íntimos condenaron su suspensión del Congreso de la República, mientras la familia rechazó el ingreso de los parlamentarios que votaron a favor de esta.
Patricia Hoyos.
La pérdida de Javier Diez Canseco convocó ayer a centenares de seguidores quebuscaban despedirse de él personalmente. Desde el velatorio erigido en la Casona de San Marcos, en el Cercado de Lima, el político de izquierda recibió, entre arengas y llantos, el homenaje que merecía debido a su entrega al servicio de las mayorías.
Pese a que se había anunciado que recién a las 5:00 pm se permitiría el ingreso del público, desde temprano personalidades de la política y la academia llegaron al lugar para dar las condolencias a la familia del fallecido legislador.
Uno de los primeros fue el médico de cabecera y amigo íntimo de Javier, Julio Castro Gómez, también perteneciente al Partido Socialista.
"Pese a las adversidades que Javier pudo tener en el Congreso, su papel jugó a favor de la democracia en el país. Es un ejemplo de hombre y nadie vetará su rol en defensa de los derechos de los peruanos", enfatizó el también ex dirigente de los médicos peruanos.
Quien también recordó anécdotas compartidas con el fallecido congresista fue el ex presidente de Consejo de Ministros, Salomón Lerner Ghitis. El empresario expresó que la muerte del líder izquierdista es un momento de dolor muy importante para el pueblo peruano.
"Con Javier nos han unido conceptos muy claros de lucha por los trabajadores, de los derechos humanos; como también de los discapacitados y de los mayores intereses del pueblo peruano", agregó.
El analista político Fernando Tuesta Soldevilla, amigo personal de Diez Canseco, destacó además la trayectoria política del líder del Partido Socialista.
"Treinta años en el Parlamento, 40 años de lucha, no es poco. Desde muy joven luchó por los desposeídos, los humillados, los desprotegidos y contra sus propias limitaciones físicas", resaltó.
Pero las personalidades políticas no fueron las únicas que se hicieron escuchar. A partir de las cuatro de la tarde, las puertas de la Casona de San Marcos se abrieron para recibir a la multitud de seguidores de la trayectoria de Diez Canseco, que se encontraban en las afueras de la Casona repitiendo mensajes de reconocimiento a la trayectoria del fallecido legislador.
Militantes de partidos de izquierda y de derecha, pero también independientes, hicieron largas colas para darle el último adiós a quien consideran ha sido un político que defendió como pocos los derechos de los peruanos desde el Congreso de la República.
"Javier, amigo, el pueblo está contigo", "Fuera los corruptos parlamentarios", "Te suspendieron y no los perdonaremos", eran algunas de las frases que se escuchaban en los exteriores de la Casona.
Y es que muchos decían que no perdonarían a quienes lo suspendieron injustamente.
"Los congresistas trataron de acabar con su trayectoria, pero jamás podrán hacerlo. La actitud de los que no pueden corromper con argumentos, los que usaron formas nefastas para neutralizarlo, sus enemigos políticos, se equivocaron rotundamente", expresó la ex parlamentaria Gloria Helfer.
LE DIERON LA ESPALDA
En la mañana, Julio Castro había informado que, a pedido de la familia, se rechazarían el ingreso y todo arreglo floral de los 55 congresistas que votaron a favor de la sanción de Diez Canseco en el Parlamento.
“No son bienvenidos (al velatorio) quienes trataron de mellar su trayectoria incorruptible", afirmó, y la decisión se empezó a cumplir cuando un arreglo fúnebre enviado por el presidente del Congreso, Víctor Isla, fue rechazado por la familia. Este pedido fue hecho por el propio JDC antes de su repentino fallecimiento.
De igual manera, el político habría exigido que no se le lleve al Congreso para recibir unhomenaje póstumo, y así se hará mañana.
Al respecto, la congresista Rosa Mavila, quien junto a Diez Canseco renunció a la bancada de Gana Perú y formó el Frente Amplio en el Parlamento, reiteró su pesar por la suspensión a su compañero.
"Siento rabia porque Javier fue víctima de la injusticia que se expresó en querer meterlo en el fango corrupto contra el que él había luchado toda su vida. Pero ya el Poder Judicial y el pueblo han demostrado que esas imputaciones tenían un aliento de venganza política", enfatizó.
Por eso sí fueron bien recibidos Carmen Omonte, Omar Chehade, Claudia Cuari, Jorge Rimarachín, Jaime Valencia, Víctor García Belaunde, Yonhy Lescano, Verónika Mendoza, legisladores que votaron en contra.
De parte del gobierno asistieron el premier Juan Jiménez y el canciller Rafael Roncagliolo. El primero evitó la controversia y solo dijo que esperaba que Diez Canseco genere en muchos peruanos las posibilidades de "poder trabajar por el país con consecuencia con probidad y con honradez como él nos enseñó".
ÚLTIMAS HORAS CON SU FAMILIA
El último sábado, Javier Diez Canseco tuvo una complicación renal que empeoró susalud, que ya se encontraba deteriorada por el cáncer que padecía.
Al promediar las 5:00 pm, familiares y amigos que se encontraban en la clínicaAngloamericana fueron advertidos de la situación crítica del político de izquierda.
"Javier estuvo consciente hasta las últimas horas", cuenta Martha Ribbeck, amiga íntima del congresista.
En el cuarto se encontraban su esposa Liliana Panizo, y sus hijos Francisco y Lucía.
Un día antes del fallecimiento, su hijo Javier viajó a España. Recién hoy retornaría al país.
A los 65 años y en la plenitud de su vida, un agresivo sarcoma se llevó en pocos meses al defensor de los que nadie quiso defender, al sociólogo, al dirigente político, al editor de revistas literarias, al bailarín, al renegón, al papá, al abuelo pero sobre todo al querido amigo Javier Diez Canseco.
Paola Ugaz
Periodista.
Periodista.
Tantas vidas dentro de una impecable trayectoria y en la que se peleó hasta con su sombra para proyectar en pantalla gigante y en HD su terquedad para que la ética y la solidaridad formen parte de nuestra tantas veces denostada política. Y vaya que le puso brillo a la política en Perú.
Muchas veces lo consiguió y otras no, pero cómo nos enseñó en esos intentos.
APORTE AL PERIODISMO
¿Cuál fue el aporte de Javier Diez Canseco al periodismo peruano?
Para los reporteros, tener a Diez Canseco de aliado fue una suerte porque junto a él aprendías de todas las horas de trabajo que les dedicaba a sus pesquisas, de su perseverancia y de cómo había que aguzar el olfato ante los políticos y las empresas que buscaban robarle al Estado peruano; cómo pescar a los militares a los que acusó de cometer asesinatos extrajudiciales; al grupo Colina; descubrir la interceptación telefónica en tiempos de "Cucharita" Díaz, entre otras fechorías.
Paradójicamente, en los últimos meses de su vida tuvo que enfrentar una injusta acusación por corrupción del Congreso, un espacio al que le dedicó 27 años de su vida, desde que ingresó en 1978 y en el que estuvo como diputado de 1980 a 1985, como senador de 1985 a 1992 y como congresista desde 1995 hasta el 2006 y del 2011 hasta hoy.
En el Congreso dirigió siete Comisiones Investigadoras, y los informes que elaboró nunca fueron rechazados por el Pleno sino que causaron decenas de detenciones y sentencias judiciales. Entre ellos, Diez Canseco tuvo a su cargo las Comisiones del dólar MUC, los lazos de narcotráfico en el gobierno de García; de atentados con sobres-bomba; la matanza de dos personas en Chumbivilcas y San Pedro de Cachi; Cayara; Accomarca (interrogó a Telmo Hurtado, quien le señaló que un niño de 2 años era un enemigo potencial) y el de delitos económicos y fue vicepresidente de la Comisión Herrera, en la que se denunció a Agustín Mantilla por el robo de 2 millones de dólares que acabaron en el Partido Aprista.
LUNA
Cada vez que le decía que su nieta Luna era igualita a él, una larga, traviesa e inevitable sonrisa surgía en la cara de Javier Diez Canseco.
No había orgullo más grande para ese personaje que más de una vez fue vendido como el diablo en persona y que –entre otros logros– investigó el robo sistemático del poder económico en tiempos de Alberto Fujimori (1990-2000) y que sumado llegó a 6 mil millones de dólares.
Es más, el también líder del Partido Socialista, Javier Diez Canseco alardeaba cómo chocheaba por la primogénita de su hijo primogénito, Francisco y su esposa Zully.
Entre los planes de Javier Diez Canseco figuraba el lanzamiento de un proyecto digital para los delitos de la corrupción que fueran alimentados por el trabajo periodístico y que pueda acabar en iniciativas legislativas más eficaces para que el Estado se pueda defender con mejores instrumentos del poder económico.
Diez Canseco estaba convencido de que el mundo del Internet y las redes sociales era el futuro para que se conozcan las iniciativas anticorrupción y por ello, y con mucha reticencia al comienzo, se abrió una cuenta en Twitter, desde donde se comunicó hasta que se lo permitió su enfermedad.
A propósito, César Hildebrandt le dijo a La República que Diez Canseco "es la personalidad más importante de las últimas décadas en Perú. La izquierda que ya era viuda de (José Carlos) Mariátegui ahora es huérfana de Diez Canseco".
"En la revista que dirijo ('Hildebrandt en sus trece'), Ghiovani Hinojosa investigó por dos semanas esta acusación y encontró que no fue dolosa y que la acusación del diario Correo que dirigía Aldo Mariátegui fue infame y falsa. Acusarlo manchó al Congreso y no al revés", agregó.
"Los que votaron a favor de la sanción de Javier Diez Canseco en el Congreso no están en el círculo de Dante, están en el círculo de amigos de Alan García. Esa es la divina tragedia de este país", concluyó Hildebrandt.
El director de IDL-Reporteros, Gustavo Gorriti, dijo a La República que "entre las figuras y personalidades políticas que han tenido protagonismo en los últimos 30 años ha destacado sin matices Javier Diez Canseco, quien hizo de su actividad pública la expresión de sus convicciones en el acierto y en el error; pero esas convicciones se hicieron con un profundo sentido de dedicar la política al mejoramiento de la vida de los demás y conseguir una mayor justicia social".
"Siempre lo respeté, entre otras razones, por su honestidad y solidaridad a borbotones. Lamento que haya muerto cuando estaba en la plenitud de su capacidad y de su experiencia. Es una desgracia para todos", concluyó.
Que la partida de Javier sirva para valorar suaporte al periodismo peruano y que su ejemplo sirva a los hombres de prensa que vienen a ser mejores cada día. Ojalá estemos a la altura de tus sueños. Hasta pronto.
Retratos. Este perfil apareció en la revista Domingo en junio de 2001. Su autora buscó descubrir aquello que había marcado el temperamento de su personaje y este le contó un episodio que la llevó a escribir el siguiente epígrafe: "Desde que cumplió dos años Javier Diez Canseco ha intentado desatarse de las amarras que le tendió la vida".
Iris Jave Pinedo
Cuando intentaba dar el primer paso, un estirón lo hizo tambalear y empezó a mirar el mundo de otra manera. Su padre, entonces gerente del Banco Popular, decidió llevarlo a los Estados Unidos. Javier permaneció postrado en una cuna, con las piernas amarradas, mientras sus neuronas empezaban a darse cuenta de que se iba haciendo niño. El tratamiento duró un año, pero no funcionó. Lo que sí desataría fue una rabia intensa de la que él sólo tomó real conocimiento mucho tiempo después. Corría el año 1949 y la cura contra la polio no se le había ocurrido a nadie. Desde entonces, Javier ha estado intentando desatarse de las amarras con que lo recibió su vida.
Las paredes de la casa que comparte con Liliana, su compañera desde hace veinte años, muestran los momentos felices de esta familia: las fotografías cuando sus tres hijos posaban curiosos ante la cámara, las primeras salidas con los dos hijos de ella; el amor con Liliana en París o en La Habana, y hasta sus encuentros con Fidel, cautivan al visitante que intenta recuperar la historia que no le será contada. Y es que Javier Diez Canseco habla poco cuando se trata de él. Se siente tímido, dice que ser político es muy solitario, como esta mañana en que la pantalla encendida de una computadora y el olor de la cocina son toda nuestra compañía.
La polio no se convirtió en obstáculo para competir. Sintió el desafío de hacerse veloz para el fútbol, la moto, el caballo e incluso conducir su primer auto cuando cumplió quince años. Esas eran las metas que se había trazado siendo un niño. Sus padres lo dejaban correr, felices, sin hacerle notar la diferencia con sus hermanos. No hubo impedimentos. Solo faltó que su madre le hablara en inglés para él se sintiera Julius. El chofer negro y las sirvientas alharacosas acompañaron sus tardes en el Santa María. Hasta rieron juntos cuando sus compañeros le gritaban pata con hipo. Cuando llegó a la universidad, sus recuerdos de infancia influirían decisivamente en la ruptura entre su familia adinerada y su opción por la izquierda radical. Javier Diez Canseco torció su destino el día que intentó denunciar a una señora –de la alta sociedad– por haber atropellado a un muchacho que se ganaba la vida lavando carros. Javier era un practicante de Derecho del estudio Cisneros, en el que la viuda y los dos hijos de aquel modesto lavacarros pobres y desorientados, habían cifrado sus esperanzas. La rabia contenida desde la niñez se convirtió en grito desaforado. ¿Acaso los ricos pueden hacer lo que les dé la gana? ¿Para qué sirve entonces la justicia? Entró vociferando en la oficina, pero la señora bien había huido del país para no pagar su delito.
Javier renunció al bufete de la familia y así empezó a tejer su vida en función de los otros.
Desde entonces hacer política se fue convirtiendo en una actitud natural para liberarse, de alguna manera, de la culpa de sentirse dueño del Perú.
La ruptura tenía que dejar huellas. Devolvió las llaves del auto nuevo y rompió con su familia pudiente en una época en que también otros chicos de su edad empezaban a hacerlo. Muchacho de cabello largo, sepultó para siempre sus tardes en los alrededores del Golf de San Isidro para mitigar el remordimiento que le causaba la existencia de sirvientes en la casa paterna.
El dinero que se acumulaba en un banco resultaba un insulto a la pobreza y era obra del capitalismo, y él jamás lo aceptaría. Tampoco lo necesitaba porque, en medio de campesinos y mineros, pronto se haría hombre y revolucionario feroz, tierno, generoso, humano.
Entonces sólo encontró consuelo en El Gallito Ciego, una revista de ensayos y literatura hecha a mimeógrafo que vendía en la cazuela del Teatro Municipal junto a Mirko Lauer, Manuel Piqueras, Cucho Haya y Maruja Martínez. Su paso fugaz por la literatura quedó registrado en un poema sin mayores pretensiones y en dos cuentos: uno dedicado a las contradicciones del supermercado y otro a la negra Alicia, una amiga suya que vivía de la prostitución. Las lecciones que la vida reservó para Alicia conmovieron más al jurado de los Juegos Florales de la Católica
–versión 1966– que otros relatos de denuncia social.
Sus avatares en la política son harto conocidos. Paulatinamente Javier se iría adaptando a ese oficio que lo mantendría atado de por vida. En realidad, lo que demostró después como orador, dirigente estudiantil y beligerante parlamentario no lo aprendió en la universidad. “Todo lo que se de política se lo deba a la negra Alicia, al chofer de mi casa y a Lorenzo Buona”. Quizá este último personaje, ex convicto y drogadicto, fue quien mejor le enseñó la realidad. De sus paseos por La Parada, a donde alguna vez lo acompañó a vender catres viejos y sucios, Diez Canseco recuerda haber descubierto con indignación la abismal desigualdad entre pobres y ricos. Tal vez esta contradicción era aquello que él había estado buscando para entender y justificar su rabia. Y ya no pudo escapar.
Javier Diez Canseco no le teme a la muerte. Y no tanto por los cinco atentados que ha sufrido, o porque le hayan quemado el auto en que decidió no viajar aquella noche. Ni siquiera porque ha dejado a varios compañeros suyos en un lugar de donde no volverán jamás. Le perdió el miedo a la muerte el día en que falleció su abuela y la tuvo que amortajar.
Todavía recuerda esa mañana, él era un niño y estaba junto a su padre. El cadáver yacía en una cama recibiendo, frío y celestial, los últimos besos, los abrazos de la despedida. Javier, pequeño, ve a darle un beso a tu abuela. Probablemente este ritual se repetirá en la familia Diez Canseco: despedirse de los muertos seguirá siendo un tierno adiós, como cuando murió el chofer de la familia, el negro Cancino, un tipo enorme que más que chofer hizo las veces de padre sustituto. Fue otra vez Javier quien tuvo que avisarle al hijo de aquel que su padre había muerto. De Cancino recuerda sus brazos de árbol fuerte sosteniéndolo a él y a sus hermanos. Fue la época en que más jugó, rió y corrió. Ese agradecimiento por haberle enseñado a sentir la delicia de ser niño le removió las entrañas el día en que Cancino murió.
Como no tenía dormitorio en la casa, llevó el cuerpo a la biblioteca, le cambió de ropa, lo puso guapo y llamó a sus amigos de El Porvenir para anunciarles que el porvenir estaba trunco, el negro se había muerto.
Ha bajado el tono de la voz. Intenta recordar con claridad la imagen de un hombre que le hablaba desde el piso, buscando morderle el corazón. Javier quería saber de su enfermedad. El hombre quería discutir de política. Le dijo que tenía serias críticas al partido. No fue difícil alcanzar su corazón. Javier se balanceaba para no derrumbarse ante el dolor. Fue entonces que le propuso operarse. Y el hombre, que jamás había estado de pie, pronto apareció caminando para convertirse tiempo después en alcalde de un municipio regional. Diez Canseco guarda una especial sensibilidad por los discapacitados. Le interesa que la gente camine erguida, con los derechos bien puestos. No puede soportar que el dolor de otros se quede amarrado a la resignación. Busca solucionar; no siempre las encuentra, y entre el dolor y el asombro vive de prisa.
Dos últimas caídas –el año pasado– le han dado a su pierna izquierda la fuerza que nunca tuvo. Ahora es de acero, como sus decisiones. Parecen nudos forzados, dispuesto a tejer más dificultades solo para enfrentarlas. Como la muerte reciente de su padre, como la enfermedad de su hijo. Político rabioso, marxista radical, Javier Diez Canseco guarda para su soledad, su extraña timidez y su tremenda humanidad.
Imágenes y recuerdos del último líder histórico de la izquierda peruana
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| Con Alfonso Barrantes |
Semblanza. Un recorrido por la vida del líder del Partido Socialista a través de los testimonios de sus más cercanos amigos y los líderes de los gremios sindicales del país.
Martín Hidalgo.
Las tijeras de los danzantes que lo homenajeaban surcaban el aire, lucían afiladas y desafiantes. Eran un reflejo de la mirada de lince del guerrero de izquierda Javier Diez Canseco que ahora reposa en un féretro recibiendo el último adiós de quienes reconocen su tenacidad y consecuencia.
"Han dinamitado mi casa, han ametrallado mi auto, han intentado secuestrar a mis hijos, y aquí estoy... Aquí estoy", decía Javier en su última intervención en el Hemiciclo del Congreso de la República.
Rosa Mavila, su compañera de izquierda en el Congreso, lo recuerda como alguien firme en sus convicciones, pero también sensible frente al dolor humano. El último artículo que escribió en La República sobre el dolor, dice, así lo refleja.
"Es una muestra de su grandeza humana. Él, que estaba muriendo, se preocupada de los que sufren dolor pero que no tienen medicina para mitigarlo. Su ser y su identidad eran proyectarse a los desposeídos, los de abajo", dice Mavila.
Su discapacidad física nunca lo limitó para su compromiso con la justicia social. Al contrario,como psíquicamente no tenía asomo de cobardía, la discapacidad lo hacía crecer.
Carlos Tapia, también amigo de Javier, resalta el puñetazo que le propinara, en 1998, al fujimorista Daniel Espichán en el Parlamento. "Seré cojo, pero no manco", fue la frase que lanzara Diez Canseco tras el hecho, y que quince años después evoca el analista político.
"O cuando Nadine Heredia preguntó si era tan difícil caminar derecho, y él dijo 'sí, pues, a mí se me hace difícil caminar derecho'. Siempre tuvo sentido del humor para con el mismo", acota.
HOMBRE DEL PUEBLO
Aun cuando se decía que había nacido en la burguesía limeña, Javier Diez Canseco prefirió ponerse del lado de las clases oprimidas, renunciando a los privilegios que tenía.
Aun cuando se decía que había nacido en la burguesía limeña, Javier Diez Canseco prefirió ponerse del lado de las clases oprimidas, renunciando a los privilegios que tenía.
Alberto Adrianzén recuerda, por ejemplo, que en los años 70 solían viajar en el auto Fiat de Javier a provincias para tareas de apoyo educativo, pero nada superó a cuando fueron a La Oroya para proyectar la película Octubre a los mineros.
Raúl Wiener ratifica eso. El periodista se despidió de Javier el Viernes Santo. "Me dijo que tenía fuerzas. No quería morir", recuerda, y aprovecha la ocasión para resaltar la sensibilidad del político de izquierda.
"Lo vi llorar cuando murió Alberto Flores Galindo, y cuando murió la Unidad de la Izquierda en los 80. Algunos no entendían eso, pero era sincero con lo que sentía", asegura.
Sin duda, hay consenso en que Javier es la representación de la izquierda, y lo dejó claro en su última disertación en el Legislativo, antes de ser suspendido arbitrariamente: "...Aquí, señor, no hay un pesetero, aquí hay una persona de principios". Ese es el legado que Javier deja a quienes, como él, solo buscan el bien común.
LA JUSTICIA SOCIAL EN LOS GREMIOS
Mario Huamán, secretario general de la Confederación General de Trabajadores(CGTP), revela que Javier Diez Canseco estaba trabajando hasta sus últimos días por conseguir la derogatoria de los regímenes especiales que afectaban a más de dos millones de trabajadores.
"Nos pidió a través de sus columnas periodísticas que trabajemos en una iniciativa legislativa. Su lucha ha sido desde siempre por la justicia social para las mayorías", acota el líder sindical.
Lourdes Huanca, presidenta de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas, Artesanas, Indígenas, Nativas y Asalariadas del Perú (Femucarinap), califica a Javier como su padre político y recuerda su enseñanza de siempre: mantenerse firmes ante la injusticia con los campesinos.
"En plena lucha contra Alberto Fujimori nos animó a ponernos de pie para recuperar la democracia cueste lo que cueste", evoca.
CLAVES
Los partidos de la izquierda peruana realizarán mañana un juramento ante el féretro deJavier Diez Canseco para la conformación de un frente amplio para las próximas elecciones.
Rosa Mavila cuenta que durante la campaña del NO, Javier se divirtió mucho con el 'meme' en el que parecía la cara José Carlos Mariátegui con la frase: "Cómo hubiera preferido que este NO hubiera sido mi nieto".
Javier
Lunes, 06 de mayo de 2013 | 4:30 am
Dimos las últimas vueltas de la adolescencia con el mismo grupo de amigos, en su Chevrolet Malibu rojo por los barrios del sur de Lima. Poco después trabajamos juntos en la fundación del Frente Revolucionario de Estudiantes Socialistas, en la PUCP. Luego nuestros caminos políticos se separaron, incluso se contrapusieron. Él se adentró en la militancia con el partido Vanguardia Revolucionaria y yo me fui a trabajar en las reformas del velasquismo.
Volvimos a estar en la misma trinchera a mediados de los años 70, cuando empezaron a borrarse de urgencia las líneas entre la izquierda y un velasquismo acosado desde la derecha militar. Coincidimos en la posición frentista de la revista Marka. Pero, a pesar de la coincidencia y la amistad, ya era obvio que el militante y el periodista, el dirigente político y el intelectual, iban por caminos diferenciados.
Con la vuelta de la democracia Javier Diez Canseco empezó su brillante carrera parlamentaria. Colaboré con varias de sus campañas electorales, y voté por él a lo largo de los años 80. Lo hice todavía en el 2001, a pesar de que el manejo de la relación con el Apra perseguida por el fujimorismo ya nos estaba volviendo a distanciar en lo político. Para entonces ya habíamos aprendido a refugiarnos en nuestra amistad personal.
Por más de dos decenios fuimos colegas en este diario, donde hasta la semana pasada publicó una columna de prosa severa, por lo general proponiendo legislación o haciendo denuncias. Practicó el periodismo como una prolongación de su trabajo parlamentario, al cual aportó una seriedad y una dedicación poco comunes en la historia del hemiciclo. Con el mérito adicional de siempre haberlo practicado en radical minoría.
Su posición ideológica fue evolucionando con el tiempo y la práctica. Su marxismo-leninismo de corte cubano de los años 60 fue cediendo terreno ante posturas más realistas. Alguna vez, ya en los años 80, le dije medio en broma que lo vería cómodo en el ala izquierda de la social-democracia holandesa, por ejemplo. No lo aceptó, pero tampoco me discutió el punto. En verdad toda la izquierda peruana venía haciendo un viaje parecido.
Su condición de frecuente y extraordinario polemista contribuyó a difundir en los medios su rostro más adusto. Pero en la vida privada era amable, sonriente, un hombre de buen humor, diría que casi de risa fácil. A pesar de las enormes distancias ideológicas, conservó vivo el afecto de sus amigos de la juventud, y ciertamente mantuvo el respeto de sus rivales políticos en todas las tiendas.
A Javier Diez Canseco se le extrañará en la política.
Augusto Alvarez Rodrich
Augusto Alvarez Rodrich
La muerte de Javier Diez Canseco significa la partida de una gran persona que luchó toda su vida por la defensa de sus ideas con consecuencia, dignidad y decencia, algo que no es frecuente en el Perú.
Su partida será lamentada por muchos que encontramos en su trayectoria un motivo para no perder la esperanza de que la política puede ser un espacio para la defensa de valores fundamentales en la sociedad.
Javier era una de esas personas valiosas y singulares que significaban la posibilidad de luchar contra la corrupción y promover la inclusión social en todas sus dimensiones, desde la económica en el combate a la pobreza, hasta la social en la defensa de los derechos y oportunidades de segmentos excluidos por muchas razones, desde la discapacidad hasta el género, opción sexual o religión.
Tuve la suerte de conocer a Javier a través de las muchas veces en que lo entrevisté en la televisión o en la radio. Siempre fue un placer dialogar con una persona como él, respetuosa de las ideas distintas a las suyas, pero, además, con quien encontré tantas coincidencias en asuntos medulares como la lucha anticorrupción o la inclusión social, empezando con la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, de las cuales él fue el primer abanderado de la nación.
Por ello, para muchas personas, la temprana muerte de Javier Diez Canseco significa la partida de una gran persona a quien se le va a extrañar por su valiosa dedicación, con consecuencia, dignidad y decencia, a causas fundamentales en la sociedad como la inclusión social y la lucha contra la corrupción.
Su partida también va a ser lamentada, pero por motivos diferentes, por quienes quisieron destruirlo, precisamente por su oposición a las causas que él defendió, pues en estos días se va a recordar, como debe hacerse, la patraña que le montaron con el único fin de desprestigiarlo y sacarlo de la política.
Esto incluye al periodismo subalterno que le inventó a Diez Canseco un delito donde no lo había, pero donde más podía dolerle, que era en el sembrado de dudas sobre su honestidad, lo cual encontró eco cómplice en el fujimorismo que se la tenía jurada por sus investigaciones sobre la corrupción de los noventa, y en el gobierno de Ollanta Humala y Nadine Heredia, quienes ordenaron sumarse a una votación indigna y vergonzosa porque sentían que Javier les recordaba lo que ellos habían decidido abandonar, que no solo está en el plano económico.
Después la justicia le enmendó la plana al Congreso, y en el intento de persistir en el error del Parlamento fue que llegó la partida definitiva de Javier Diez Canseco, un hombre valioso a quien se le va a extrañar mucho en nuestra política.
Columnistas | 08-05-2013 | Ernesto De La Jara
LA HONESTIDAD DE JAVIER DIEZ CANSECO POR ENCIMA DE LAS BAJEZAS
Una manera de expresar reconocimiento por Javier Diez Canseco es recordar que murió estando suspendido, debido a que el Congreso le impuso dicha sanción de una manera totalmente arbitraria y luego se negó a cumplir –ilegalmente- con la sentencia que ordenó reincorporarlo a su curul.
El motivo de la sanción fue que había incurrido en conflicto de intereses, al plantear en un proyecto de ley el canje de las acciones de inversión por acciones comunes, sin advertir que su hija y exesposa tenían el primer tipo de acciones en la empresa Backus.
La denuncia provino de Aldo Mariátegui, quien –antes de que lo echaran de Correo– le dedicó 15 portadas (en 11 meses), además de 12 columnas del director y unas 47 notas.
Contra lo que Correo pretendía que se creyera, lo primero que hizo el congresista fue demostrar que la conversión que buscaba impulsar afectaría a cerca de tres mil millones de acciones de inversión y, por tanto, había de por medio millones de personas, entre trabajadores y pequeños inversionistas, así como pensionistas de las AFP (más de 4 millones).
Los primeros, por ser titulares de las acciones, y los segundos, debido a que sus pensiones dependían de varias AFP, cuyo patrimonio incluía el 20% de las acciones de inversión existentes (583 millones, las cuales representaban cerca de dos mil millones de nuevos soles).
Estando de por medio los intereses de tantas personas era lógico lo que buscaba el proyecto: que las acciones de inversión tuvieran los mismos derechos que las comunes, ya que corrían los mismos riesgos. No había ninguna razón –según el planteamiento– para que las primeras no permitieran la participación en la dirección de las empresas o en la discusión sobre las utilidades. En base a ellas, no se tenía ni siquiera el derecho a pedir información.
De esta manera se buscaba, entre otros fines, la restitución de los derechos de quienes tenían este tipo de acciones, así como garantizar el buen manejo de los fondos de pensiones, a fin de evitar las cuantiosas pérdidas que se venían produciendo con el régimen vigente.
El que hubiera un interés general evidente explicaba que ya antes se hubieran presentado 11 proyectos sobre lo mismo, provenientes de casi todas las fuerzas políticas, y que el canje lo promoviera también la superintendencia del Mercado de Valores. Igualmente, un número de empresas lo venía haciendo voluntariamente, entre ellas Buenaventura, Milpo y Cementos Lima.
Respecto a que la medida beneficiaría a sus familiares, JDC también tenía argumentos contundentes. En el caso, por ejemplo, de su hija, el primer hecho que había que tomar en cuenta era que el número de acciones que tenía era ínfimo: 12,030 frente a las 647 millones que en total poseía Backus (el 0.0021%) y a los tres mil millones que habían en el mercado.
Pero, se decía que aunque fueran pocas, el valor de las acciones familiares se incrementaría significativamente, ya que el precio de las comunes era mucho mayor que el de la de inversión. Siguiendo esta lógica, Mariátegui acusó a JDC de hacer un “buen negocio”, con el argumento de que en la empresa donde sus familiares tenían acciones, el valor de una acción de inversión era de S/. 4 mientras que el de una acción común llegaba a S/. 57. Sin embargo, se omitía un dato clave: el canje propuesto en el proyecto era en función del valor nominal. Así, por ejemplo, si el valor de una acción de inversión era de un nuevo sol y el de una común de diez nuevos soles, el canje tendría que ser de diez de las primeras por una sola común (10 X 1). En el ejemplo de Mariátegui, para pasar a tener una acción común se requeriría canjear casi quince acciones de inversión. (15 X 1)
Se llegó a decir que con el canje su exesposa e hija pasarían a controlar Backus, cuando el 90% de las acciones de inversión que de esta empresa que podrían pasar a ser comunes, estaban en manos de una sola empresa.
Y si JDC no había advertido lo de sus familiares, fue porque –como siempre explicó– lo debía hacer- de acuerdo a lo dispuesto expresamente por el artículo 4 del Reglamento del Congreso- cuando se iniciara la discusión del proyecto, el mismo que todavía ni siquiera aparecía en la agenda de la comisión respectiva. En esto, la sentencia del Poder Judicial a su favor es categórica: “no se advierte mayor fundamentación para establecer que la conducta del actor se encuadra dentro del tipo establecido en el artículo 4 del Código de Ética Parlamentaria, cuando en tal artículo se establece el deber del congresista de informar su interés en la aprobación de un proyecto de ley cuando participa en el debate o la aprobación del mismo, pero no cuando presenta un proyecto de ley…”.
Qué más prueba de su total inocencia que el informe inicial de la secretaría técnica de la Comisión de Ética, el cual fue exculpatorio en todos los puntos, aunque después incomprensiblemente lo terminara acusando, pero solo por mayoría. A su favor mandaron informes al Congreso juristas como: Samuel Abad o Jorge Avendaño, y tuvo el respaldo de periodistas tipo Augusto Álvarez Rodrich, Rosa María Palacios y César Hildebrandt.
El hecho que lo terminó de reivindicar fue la sentencia que un juez constitucional emitió a su favor, usando para ello una argumentación muy rigurosa, basada en jurisprudencia nacional e internacional. Sin embargo, la mayoría del Congreso se negó a cumplirla alegando “…que las sanciones que impone el pleno del Congreso derivado de los informes que emita la Comisión de Ética no puedan ser revisadas en sede constitucional…”, lo cual implica desconocer lo que es casi una regla universal, recogida por el TC: “...en un Estado Constitucional de Derecho no existen (ni pueden auspiciarse) zonas exentas de control constitucional…”.
No se trata de idealizarlo. Somos muchos los que hemos discrepado con sus posiciones políticas y creemos que sus errores no han sido pocos Pero no por eso vamos a dejar de reconocerle una serie de virtudes. Cómo habrá sido su corrección que hasta el obsesionado de Mariátegui solo le ha podido sacar tres acusaciones –absolutamente discutibles– en relación a una trayectoria política de más de 40 años .
Estaba claro, desde el comienzo, que lo que se quería era golpearlo allí donde más le pudiera doler: su honestidad. Un plan cruel que si prosperó fue por la mezquindad de sus adversarios, pero con la complicidad de los humalistas que el día de la votación en el pleno se le voltearon, cumpliendo –según el mismo JDC– órdenes de arriba, por haberse salido del libreto oficial. Es la historia de una de las peores bajezas políticas, pero también de una oportuna reivindicación, confirmada con su reconocimiento póstumo.
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